martes, 24 de diciembre de 2013

Mi Querido Dani:

NOTA PRE LECTURA: Hellouses gente del mundo! Este relato es totalmente diferente a lo que he estado subiendo hasta ahora. En realidad es un trabajo que hicimos a fin de curso del año pasado para la clase de Lengua Castellana. Asique, tengo que darle tambien creditos a mis compañeros de grupo.

Disfrutad y comentad cuanto termineis :)



Mi Querido Dani:

Frío. Firmeza. Humedad. Como si esta vieja valla de hierro fuese mi propio reflejo. Reflejo de mis sentimientos, emociones... Con un solo roce vuelven a mí todas las imágenes de un pasado sombrío. Mi pasado.

La abro con cautela y con miedo. Miedo a que todos esos recuerdos arrinconados durante todo este tiempo vuelvan de golpe. Terror ante la idea de que ni todo el valor de mi interior sea capaz de enfrentarlos.

A paso lento pero decidido camio hacia la puerta principal sin apartar la mirada. Me detengo al llegar, como si mis pies tuviesen voluntad propia, como si me obligaran a hacerlo. Tomo el pomo, también de hierro, que me transmite la misma sensación que la valla; una sensación de frialdad.

Abro la puerta adentrándome en la oscuridad que siempre estuvo presente en esta casa y trato de llegar al único lugar en el que realmente me he sentido segura. El único lugar con un poco de luz. Mi refugio.

Subo el último escalón y llego al desván. Miro a mí alrededor en busca de Dormilón, el único capaz de guardar la llave de mis pensamientos. Lo cojo en mis manos y la busco en su interior. Una vez que la tengo me dirijo al antiguo escritorio olvidado en un rincón. Miro en el cajón de la derecha y saco mi "caja de Pandora". Soplo el polvo que lo cubre sin conseguir que desaparezca del todo. Uso la llave que guardaba Dormilón para abrirla, y aquí están. Mis recuerdos resumidos en tinta y papel. Aquel diario que llegó a mis manos en mi octavo cumpleaños, el 13 de noviembre de 1998.

                                                                                           13 de noviembre de 1998

Querido diario:
Hoy es mi cumpleaños. ¡Ya tengo 8 años! Me lo he pasado muy bien jugando con mis amigas en el parque aunque me he enfadado con Carla porque me ha empujado y me he caído al suelo. Pero lo mejor han sido los regalos que me han hecho. Marcos me ha regalado a Dormilón, un osito de peluche muy suave y muy bonito. Y mamá me ha regalado a ti, seremos muy buenos amigos y te contaré muchos secretos. Mamá me ha dicho que no está bien contar las cosas que pasan en casa a la gente, porque pueden pensar cosas malas, pero a ti sí te las puedo contar. Eso me ha dicho mamá. Ya que vas a ser mi amigo, creo que te mereces un nombre. ¿Cuál te gusta más?¿Que te parece Dani? Sí, me gusta. Te llamarás Dani. Bueno Dani, me tengo que ir a comer mi tarta de chocolate, pero pronto volveré para contarte más cositas.
                                                                                                 Blanca.


Agradezco a mi madre por el regalo que me hizo, ya que tengo claro que si no hubiese tenido a Dani me habría vuelto loca.

Sigo pasando páginas, reviviendo aquellos días que marcaron mi infancia.

                                                                                            28 de diciembre de 1998

Hola Dani:
Hoy ha sido un día un poco raro, aunque mamá siempre diga que mentir está mal, hoy ha mentido. ¿Conoces a Rosa? Es mi maestra, trabaja con mamá en mi colegio. Es muy amable y siempre nos regala golosinas cuando nos portamos bien. Mamá y ella son muy buenas amigas, por eso me ha extrañado aún más que le haya mentido. Nos hemos encontrado con ella por la calle y Rosa le ha preguntado a mamá qué le había pasado en la mejilla. Mamá se ha puesto nerviosa y le ha dicho que se le había caído un libro de la estantería que había estado limpiando. Pero las dos sabemos que eso no es verdad, que eso se lo hizo papá cuando se enfadó. Por eso he ido a donde ella y le he preguntado por qué no le ha dicho la verdad a Rosa. Mamá me ha vuelto a decir lo mismo de siempre, que las cosas que pasan en casa se deben quedar en casa. Que la gente fuera puede pensar cosas malas aunque no haya pasado nada. Pero está vez me ha contado más cosas que no sabía. Me ha dicho que papá no siempre ha sido así. Que antes era más tranquilo y cariñoso pero que últimamente tiene más trabajo y llega muy cansado a casa, además también me ha dicho que desde que ella empezó a trabajar descuida un poco la casa y que no siempre trata a papá como se merece. No paraba de repetir que era su culpa y no la de papá. Yo no entiendo nada de esto Dani, pero me alegro de tenerte para poder compartirlo contigo. Te quiero mucho.
                                                                                                         Blanca.

                                                                                                 5 de enero de 1999

Hola Dani:
Hoy vienen los Reyes Magos y he hecho una lista muy larga, he pedido: una bici, la nueva Barbie, una caja bonita para guardarte, colorines... pero también he pedido algo especial. Ya sé que mamá dice que no pasa nada, y que todo esto es culpa suya, pero creo que nadie merece que le peguen, hace mucho daño y además mamá es muy buena. Así que les he pedido a los Reyes que con su magia hagan feliz a papá para que así deje de pegar a mamá y todos volvamos a ser muy felices. Espero que cumplan ese deseo. Bueno Dani ahora me voy a la cama ya que pronto vendrán, buenas noches.
                                                                                                         Blanca.

                                                                                                 26 de enero de 1999

Hola Dani:
Ya sé que hace mucho que no hablamos pero espero que no estés enfadado. Estaba muy triste porque los Reyes Magos no han cumplido mi deseo. Me han traído una bici rosa y la caja para guardarte. ¿Te gusta?¿Es cómoda? A mí me encanta además se cierra con una llave y así nadie podrá nunca espiar nuestras conversaciones. Tranquilo, la llave está a salvo. La tiene Dormilón en su barriga y no se la dará a nadie. Bueno, pero la cosa es que los Reyes no han cumplido mi deseo. Papá sigue enfadado, ultimamente está muy gruñón y cada vez discute más con mamá. Ya que mamá cada vez que le pregunto me dice lo mismo, le he pedido a Marcos que me lo explique. Y ahora estoy más confundida que antes. No entiendo nada. ¿Será que Marcos está enfadado con papá y por eso habla tan mal de él? Me ha dicho que lo que dice mamá es mentira, que papá tiene la culpa de todo, que ella solo es una víctima (no sé muy bien que significa). Ha dicho cosas muy feas de papá, nunca lo he visto tan enfadado. Bueno sí, aquella vez que papá me lanzó a Dormilón. Marcos se enfadó mucho y se peleó con papá. Los dos gritaban mucho y mamá intentó separarlos pero papá la empujo muy fuerte. Fue la primera vez que vi a Marcos pegar a papá pero no fue la última. Desde aquel día hay más discusiones en casas, pero no solo son con papá, Marcos también discute con mamá. Según mamá es porque los chicos con la edad de Marcos siempre se enfadan con sus padres aunque les quieran mucho. Pero Marcos no dice lo mismo. Él dice que mamá es una ingenua (que significa que no se da cuenta de nada) y que por eso discuten tanto. No entiendo a los mayores, discuten por tonterías, espero no ser así cuando sea mayor. Bueno, hoy te he contado muchas cosas, creo que debería irme a dormir. Buenas noches Dani.
                                                                                                                 Blanca.

Recuerdo bien esa época. Estaba muy confundida y no sabía a quién creer, a mi madre o mi hermano. Mi hermano, mi defensor, el que me protegía de todo, de mi padre.

Sigo pasando páginas, hasta el día en el que se despidió de mí dejándome sola en esta casa de locos.

                                                                                                 14 de mayo de 2000

Hola Dani:
Hoy es el cumpleaños de Marcos pero ha sido un día muy triste. Marcos se ha ido. Papá lo ha echado. No me preguntes por qué, no lo entiendo. Mientras comíamos Marcos ha dicho que le gustan los chicos. Papá se ha enfurecido y ha lanzado su copa al suelo. Ha empezado a chillar y no paraba de decir palabrotas, también ha insultado a Marcos. Yo quería decir algo pero Marcos nome ha dejado y me ha dicho que viniese aquí. Miraba a mamá esperando a que reaccionase pero parecía que estaba en la luna. Los gritos eran tan fuertes que los escuchaba desde el desván, no he entendido muchas cosas, por ejemplo cuando papá ha llamado a Marcos "Marica" o le ha dicho que no era su hijo, pero una frase le he entendido perfectamente, el  "Vete de esta casa" de papá. Marcos tras recoger sus cosas ha venido a despedirse de mí, tenía una herida en el labio y el ojo morado, papá le había pegado. Me ha abrazado fuerte y me ha dicho que aunque ya no vaya a vivir con nosotros que un día vendrá a por mí y que siempre me querrá. Sinceramente no entiendo cual esel problema Dani, a mi también me gustan los chicos y nadie me ha echado de casa. ¿Por qué a Marcos sí?
                                                                                                                  Blanca.

Qué inocente era. Durante años Dani fue el único que realmente supo cómo me sentía, el único que vivió junto a mí todo aquello. Ahora que lo pienso, me siento un poco ridícula llamado Dani a mi diario, pero para mí es una persona, un amigo. El único confidente con el que me permitieron hablar, el único que me escucho durante aquellos dos años que duró nuestra amistad. Hasta el día en que nos separaron.

                                                                                                      6 de septiembre de 2000

Hola Dani:
Aunque puede que sea mejor decir adiós. Como lo oyes, me marcho. Mamá me ha dicho que de ahora en adelante viviré en un internado. Dice que es muy bonito y que haré muchos amigos, ojalá sepan escuchar tan bien como tú. No sé cuando nos volveremos a ver pero no te olvidaré, te voy a echar mucho de menos. Cuando vuelva te contaré todo con muchos detalles, así será como si nunca nos hubieran separado. Aunque me dé mucha pena despedirme de esta casa y alejarme de ti también tiene su lado bueno, papá no podrá volver a pegarme y no tendré que escuchar las discusiones diarias que tiene con mamá. Te voy a echar mucho de menos Dani, siempre serás mi mejor amigo.
                                                                                                                     Blanca.

Recuerdo aquel verano, fue el peor de toda mi vida. Mi primer verano sin Marcos, sin mi protector. Tras su marcha todo fue a peor, el enfado de mi padre aumentó y pasaba todo el día enón de segundos y lo vi todo bastante más claro el bar. Perdió su trabajo y pagaba toda su frustración con mamá que seguía con la misma actitud de siempre, culpándose de todo. Pero llegó un día en el que con mamá no le bastó y me golpeó a mi también. Creo que fue la primera vez que vi a mamá reaccionar, como si aquel golpe la hubiese despertado, como si hubiese vuelto a la vida. Se puso entre los dos con lágrimas en los ojos suplicándole que por favor no me pegara y que me dejara ir. Yo traté de poner tanta distancia como me fuera posible entre mi padre y yo y salí de casa corriendo sin lograr entender lo que acababa de pasar. Sentí cómo toda la "felicidad" de mi infancia se desvanecía en cuestión de segundos y lo vi todo bastante más claro. No fue un hecho aislado, se repitió con frecuencia aquel verano. Mi padre me pegaba, mamá le suplicaba, yo lloraba, huía...

Eso provocó que mamá abriera los ojos. Se dio cuenta de que si bien ella podía seguir en aquella casa, yo no. Ni podía, ni quería. No merecía una infancia así.

Con ayuda de Marcos me envió a un internado, y pasé allí 6 largos años hasta que recibí aquella carta que cambió mi vida. Aquella carta que terminó por secar la última gota de felicidad que había guardado dentro de mí.

                                                                                                 Milán, 15 de diciembre de 2006

Hola Blanca:
No sé muy bien por dónde empezar. Sé que hacía mucho que no sabías nada de mí, que no te escribía ni te llamaba, pero ha ocurrido algo que creo que deberías saber y me gustaría ser yo el que te lo contara. Hace una semana recibí una llamada de Miguel Rey, ya lo conoces, el jefe de policía, el padre de Marta. Le costó bastante decírmelo, pero al final lo hizo; mamá ha muerto. Siento decírtelo así pero quería que lo supieses cuanto antes, ya que a mi tambien me gustaría que me lo dijeran. Al principio me costó asimilar la noticia, me derrumbé y no lo podía creer pero sé que tú eres más fuerte y que podrás llevarlo mejor, además no te olvides de que me tienes aquí. De hecho, dentro de una semana pasaré a recogerte para que vengas a vivir conmigo y con Luca a Milán.
                                                                                                         Te quiero mucho, Marcos.

Trato de contener las lágrimas pero el dolor es demasiado, me puede. Aquellos sentimientos de dolor, odio, culpabilidad, impotencia, vuelven a mí más vivos que nunca. Todo esto me supera, tengo que salir de aqui. Vuelvo a recorrer la casa con prisa, corriendo sin siquiera echar un vistazo a aquellas habitaciones que algún día fueron partes de mi hogar. Estoy fuera. Respiro, tomando tanto aire como mis pulmones me permiten. Mis piernas falla. Caigo. Ha sido un día largo, duro. Demasiadas emociones, recuerdos que hace mucho tiempo había enterrado. Recuerdo que el diario, la carta, pero sobre todo el juicio han desenterrado.

El juicio...

8 de marzo de 2008

"... sube al estrado el acusado Óscar Rodríguez. Acusado por agresión tanto psicológica como física contra sus hijos Marcos y Blanca Rodríguez, y su mujer Carmen Herrera. Y homicidio de esta última."

"... todo es culpa de esa maldita cría, desde el día en que nació todo fue a peor. Maldigo el día en que nació. Y ese hermano suyo que no merece ni que le llamen hijo, ¡¿No podía haber salido normal?! Y mi mujer, esa inútil que en lugar de cuidar a su marido y a su familia se iba a trabajar y volvía cansada sin darme lo que un hombre como yo merece. ¿Y se supone que ellos son las víctimas? La unica victima aquí soy yo por haber tenido que aguantar a una familia así."

"- ¡Maldito cabrón! ¿Cómo te atreves a hablar así de mi madre despues de todo lo que ella hizo por ti? ¿Cómo te atreves siquiera a pronunciar su nombre?

-¡Orden en la sala! Cálmese señor Marcos Rodriguez y siéntese. ¡ORDEN EN LA SALA!"

"... por estos cargos el acusado Oscar Rodríguez es condenado a 29 años de cárcel sin opción de salir bajo fianza."

Cierro mis puños con rabia y reuniendo toda la fuerza que me queda me levanto. Con el diario y la carta aún en mis manos me dirijo hacia el columpio del jardín. Me paaro en seco y los arrojo al suelo. En frente de aquel viejo columpio en el que mi hermano y yo solíamos jugar antes de que las puertas del infierno se abriera y toda aquella maldad se apoderase de esta casa, enciendo una pequeña fogata. Tratando de quemar mi pasado, alejarme de él. Olvidarlo para siempre.

Miro fijamente el fuego viendo cómo se traga a Dani, mis ojos vuelven a llorar pero esta vez por un sentimiento de alivio. Por fin he podido liberarme de las cadenas que me ataban a mi pasado.

Camino unos cuantos pasos volviendo a la vieja valla. Miro alrededor comprobando que ya nada de esta casa forma parte de mí, se ha vuelto desconocida.

Recojo las flores que había dejado en el coche antes de entrar. Unas lilas en honor a todas aquellas mujeres que han sufrido a manos de sus parejas. En honor a mi madre. Las dejo al lado de la puerta y me alejo.

Me encamino hacia la valla y la cierro, cerrando también un capítulo de mi ida que no volveré a abrir jamás.



Escrito por: Amaia Aboitiz, Amaia Estebanez, Gaizka Sanchez, Iker Serrano y Olatz Telletxea (osea, moi)

domingo, 22 de diciembre de 2013

CCFI: Capitulo 2

CAPITULO 2: Descubriendo a “cosa”
-¿Pero qué cojones…?
La escasa luz que arrojaba la farola sobre nosotros alumbro totalmente la cara de “cosa”… y dejo de ser cosa para convertirse en un Niall Horan balbuceante, riéndose compulsivamente sin parar de rodar por el suelo – ¡como si el suelo fuera el Dragon Khan!-. Antes de nada, parpadee un par de veces para cerciorarme de que la farola, en realidad, no era un proyector de imágenes y no estaba siendo víctima de una cámara oculta. No, la farola, era una farola. Tampoco estaba drogada o ebria para estar sufriendo alucinaciones. Así que, tras pensármelo mucho decidí que, efectivamente, aquel  bulto tirado en la acera debía de ser el famoso rubito de los One Direction -¡Por el amor de Zeus! ¿De verdad me estaba pasando eso a mi?-. Me agache hacia el, para intentar socializar –¡menos mal que me estaba preparando para el Advance, sino, cualquiera lo entendía! – e intentar ayudarle porque, estaba claro que llevaba unas copas… que digo copas, levaba unas cuantas botellas de más encima.
-¿Niall?- pregunte en voz baja; tampoco quería matar al pobre chico de un infarto.
Nada. No hubo respuesta. Siguió rodando de lado a lado en la acera.
-Niall… - volví a intentarlo con un tono más convencido.
Mismo resultado. Nada.
Me estaba empezando a cabrear porque, entre su risa nerviosa  y el rodaje sinsentido, comencé a marearme ligeramente.
-¡A tomar por saco los modales!-
-¡Niall! – esta vez se lo grite, directamente.
Y pareció oírlo porque, se quedo quieto e irguió la cabeza como hacen los perros cuando escuchan algo que está muy lejos y tú no puedes oír. Miro a todos lados como un loco buscando la fuente del alarido y, tras unos 5 minutos de mirada perdida, consiguió enfocar sus ojos en mí. Y acto seguido volvió a echarse a reír –¿tan fea era que provocaba hasta risa?-.
-¡Jajajaja…your face…jajajaja… funny…jajaja… moving… jajajaj… sleeeeeep!
¡Genial! Ahora se ponía a desvariar en ingles… En fin, llegados a este punto,  el planteamiento era el siguiente, ¿Qué se supone que tiene que hacer una fan si se encuentra a uno de sus ídolos solo, borracho a altas horas de la madrugada? Me vinieron millones de respuestas posibles, pero ninguna moralmente correcta – ¡imaginaros que se me pudo ocurrir!-. Todas mis neuronas estaban todavía en shock por la extraña situación que estaba viviendo.
Tras algunos segundos de reflexión se me ilumino la bombilla y pensé que lo mas inteligente seria llevarlo a su hotel y que Liam (aka Daddy Direction) se hiciera cargo de el –muy a mi pesar, pues una parte de mi estaba deseando hacer fangirl y aprovecharse de la situación-.
-Niall, come on, stand up. – le dije, mientras trataba de levantarlo agarrándolo por un brazo. Craso error; me di cuenta tarde de que el tenia mas fuerza que yo, y en cuanto empecé a tirar de él, se volvió a lanzar al suelo arrastrándome a mi también -¡Y encima seguía descojonándose de la risa! Pues muy bien, si quería ver a la Ari agresiva, asi iba a ser-.
Me levante lo mas rápido que pude. Pude ver en la forma en la que el continuaba haciendo la croqueta que si no me ponía en plan sargento descendiente de Hitler no iba a conseguir nada. ¡Muy bien! Me remangue el jersey, puse las manos en las caderas y con mi mejor tono de madre cabreada le grite:
-¡Niall James Horan! Stand up RIGHT NOW! –si, lo se, estaba loca, pero esque sino no ibamos a llegar a ninguna parte-.
Creo que, a dia de hoy, todavía no he visto a nadie cambiar tan rápido la posición horizontal-rodante por la vertical-estatica. Y ahí estaba yo, observando su carita de perro mojado mientras el clavaba la mirada en sus zapatillas esperando a que alguien le echara la bronca –¡pero que se creía este! Haber, que yo no era su madre, no le iba a gritar por irresponsable cuando yo soy peor que el-.
-Alright, now that you’re on your feet again, could you tell me which hotel are you staying in?
Estaba hablando bastante despacio, en caso de que el alcohol le hubiese bloqueado algunas funciones del cerebro y le costase entenderme.
-Hotel? What… where… who are you?- me dijo con cara de confusion.
Pobre, me estaba empezando a dar penita…
-Hey, listen. I’m just a nice girl that want to help you taking you to the hotel where you’re staying.
Me daba la sensación de que había utilizado demasiadas veces la palabra you en esa frase, pero en fin, el pareció entenderme, porque en ese momento saco una tarjeta de hotel y me la extendió para que pudiera leerla. Eurostars Madrid Tower. Bien, eso estaba en una de las cuatro torres, cerca de la Plaza Castilla si no me equivocaba.
-Okey, I know where is it, so let’s go.
Pasando uno de sus brazos por encima de mis hombros, y uno de los míos por su cintura –si, lo se, es una situación muy ashldjfashfjasfk. Creo que si Elena llega a estar allí, le daba algo- nos dirigimos hacia la plaza dichosa.
El trayecto, pese a que no era largo, se me hizo eterno. Tardamos casi una hora en llegar entre tambaleo y caída, risa nerviosa y toqueteos varios –no me malinterpretéis, se limitaba a tocarme la mejilla con un dedo y despollarse vivo cuando yo le lanzaba una mirada glacial-.
Y cuando llegamos al hotel, y solo cuando llegamos al hotel, se me ocurrió que, en recepción podrían no dejarme pasar –aunque llevara a Niall colgado de los hombros, literalmente-, porque se supone que los chicos no pueden llevar chicas al sus habitaciones. Aun asi, iba a intentarlo, tampoco era plan de dejarlo tirado en la puerta del hotel y que lo recogiera el basurero en un par de horas…
Entramos a la recepción y yo me quede muy… como… esto…¿como se usaban las palabras? ¿Cómo decís que me llamaba? Aquello era impresionante. Las grandes puertas de cristal nos llevaron directamente a una recepción enteramente recubierta de mármol negro con techos muy muy altos y decoración minimalista. Daba miedo hasta caminar por allí; todo parecía tan perfecto, tan pulcro y elegante que me daba pánico pensar en que podía romper algo… Y entonces me avergoncé como nunca porque, vamos a ver, iba en shorts y camiseta de manga corta con fotos de One Direction; un jersey cutre, el maquillaje corrido y la frente y una de las mejillas pintarrajeadas con los nombres de Louis y Harry… Me podría haber echado del hotel solamente por haberme confundido con un homeless, pero no. Por suerte llegamos al mostrador de recepción sin mayores incidentes, donde un hombre joven, de aspecto un tanto afeminado y más aburrido que una ostra nos miraba por encima de unas gafas que no iban de acuerdo con su edad –¿os acordais de las gafas de Dumbledore?¿Si? Pues era igualitas, y además las llevaba en la punta de la nariz, jajajajaja-.
-Perdone, ¿podria ayudarme?- le dije, utilizando el tono mas educado que podía. Me volvió a mirar por encima de las gafas, como si le costara creer que le estaba hablando a el.
-Si, ¿Qué desea?- y encima me lo pregunta. Haber, vamos a examinar la situación detalladamente; cuando una chiquilla de metro setenta que sostiene a un borracho bastante mas grande que ella te pide ayuda, ¿para que crees que te la esta pidiendo? ¿Para que le leas un mapa? –gilipollas-.
-¿Podrias llevar a este joven a su habitación? Me lo he encontrado en la calle y me ha dicho que se hospedaba aquí.- le respondi, conteniendo las ganas de incrustarle las gafas en el cráneo.
-Mira chiquilla, yo no soy recadero ni ayudante de nadie. No estoy para andar arrastrando borrachos por el hotel. Por si no te has fijado, en mi placa pone RE-CEP-CIO-NIS-TA.- escupió haciendo énfasis en cada silaba de la ultima palabra – mas imbécil y nace lápiz, ¡de verdad!-.
Me quede unos segundo esperando a ver si me decía algo más. Intentando mirarle a los ojos para intimidarle con la mirada o algo –no sabia que hacer, no me juzguéis- me di cuenta de que estaba mirando a Niall detenidamente. Contorsionaba la cara como si intentara recordar algo que su abuela le conto cuando tenia 5 años. Tras un eterno minuto en aquella situación, volvió a abrir la boca.
-¡Ah! Ese es uno de los direkshion esos ¿verdad? – casi le arreo un guantazo, pero no estaba la cosa como para empezar a pelearme con la única persona que me podía ayudar asi que asentí  con la cabeza recolocando al rubio en mis hombros.- Habitaciones 514 y 515. No me acuerdo como se distribuyeron, pero si no los encuentras en uno, estarán en el otro.
Y asi, tan tranquilo, abrió una revista y se puso a leer. Pero vamos a ver,¿ en que cabeza cabe que un recepcionista viendo llegar a un famoso colgado de una fan, le de a la fan el numero de la habitación? Yo estaba asombrada. Primero, porque no me podía creer lo que estaba pasando; y segundo por la incompetencia del mini-Dumbledore. Total que, poco a poco, y arrastrando a un Niall cada vez mas adormilado camine hacia el ascensor y pulse el botón de lamada. Espera, espera; ¿en que planta estarían aquellas habitaciones? Torci la cabeza para preguntarle al señorito estirado, y creo que leyó mi mente, porque me respondió sin que yo pronunciara una palabra.
-Planta 15.
Vale, perfecto. Entramos en el cubículo y di gracias a Zeus de que el pobre irlandés fuese medio grogui, porque solo me faltaba un ataque de claustrofobia para rematar la noche.
Planta 4…5…6… Se me estaba haciendo larguísimo, y a decir verdad, me estaba empezando a poner un tanto nerviosa. No había caído en la cuenta de que iba a ver a los demás, a TODOS los demás. Comprendedme, ¿vale? Aunque estuviera controlando mis feels, no dejaba de ser una fan adolescente que iba a irrumpir en la habitación de sus ídolos a las… casi 5 de la mañana llevando consigo a un miembro de su banda. “Bueno, relájate, compórtate de la forma mas madura que puedas y no te quedes mucho tiempo. No les des tiempo de fijarse en tus pinturas faciales y todo ira bien” me dije a mi misma.
Planta 13…14…15. ¡Ding-dong! El ascensor habia llegado a su destino y yo estaba hecha un flan. Tenia enfrente mio una habitación con el numero 502. Hacia la izquierda se extendia un largo pasillo con puertas a ambos lados. Empece a recorerlo y cuando llegue a las puertas correspondientes, me pare un segundo a escuchar de cual provenía la mayor cantidad de ruido. Oi varias voces y pasos que provenían de la 514. Eran las 5:02 de la mañana segun mi reloj y se podian oir claramente las risas de Zayn y los gritos de Louis –yo creo que estos no estaría en silencio ni aunque se metiesen a monjes de clausura-.
Vale, alla vamos. Toque la puerta con los nudillos de la mano que tenia libre y de repente deje de oir los ruidos. Y en ese micro segundo se me ocurrió huir; dejar a Niall en el suelo y salir por patas lo mas rápido que pudiera. Cuando recapacite, solamente rece a todos los dioses del Olimpo que conocía para que el que abriera la puerta no fuera Liam; sinceramente, con lo nerviosa que estaba, no me creía capaz de seguir su ritmo de discurso.
Y , al parecer, mis plegarias fueron escuchadas, porque cuando la puerta se abrió, un Louis a medio vestir –sin camiseta, entendámonos- apareció ante mi cual Adonis descendiente de los cielos –para el que no lo sepa, Adonis es el dios griego de la belleza-. Casi me da un patatus. Yo, una Louis girl alterada, estaba en frente del mismísimo Louis William Tomlinson descamisado, con el pelo revuelto y una mirada entre dormido y sexy que era capaz de encender a cualquiera. Madre mia… Estaba yo delirando con todo esto cuando la voz de Liam, que venia del fondo de la habitación me saco de mis pensamientos.
-Who is there Louis?- tenia la voz rara… esperad… parecía... ¿borracho? Nah, seguro que lo habia tenido que interpretar mal.
-It looks like someone has found Nialler!- le respondio este volviendo la cabeza.
Y con estas palabras, y un torbellino de pisadas, me encontré frente a los cuatro (los otros tres habían corrido a la puerta al oir el nombre de Niall) que me observaban atentamente, como sin saber que hacer.
-Emm… yeah… I think ‘this’ is yours- dije casi susurrando y señalando a Nialler con la cabeza.
-Yes, ermm… yes, definitely that's ours- Harry, que parecía ser el que mas sosegado estaba, se acerco a mi y con cuidado apoyo el peso del rubio en si mismo para liberarme a mi de la carga. Mientras se lo llevaba hacia dentro, los otros me miraban como si fuese un perro de tres cabezas –como Fluffy-. Creo que se empezaron a fijar en mi atuendo y maquillaje, porque Zayn le susurro algo de un fan a Liam al oído y entonces decidi que era hora de largarse. Cualquiera en mi situación hubiera entrado hasta dentro en la habitación y exigirles autógrafos y demás recompensas por ‘rescatar’ a uno de sus band mates de la calle, pero sinceramente, estaba demasiado avergonzada.
-Emm… I have to go… see you! – y lentamente, me encamine hacia el ascensor otra vez –si, lo has leído bien, les dije see you, como quien se despide de un colega que va a ver al dia siguiente. Ya os dije que estaba nerviosa-.
Entonces Harry volvió a salir de la habitación y me grito un vago Thank you al que yo no pude responder porque las puertas del ascensor ya se había cerrado. Cruce la recepción parándome, solamente pare decirle al hijo de Dumbledore mi nombre, en caso de que los chicos preguntaran la mañana siguiente –aunque lo dudaba seriamente-.
Saliendo del hotel cogí un taxi que me llevo directamente a casa.

Cuando llegué eran las 6 de la mañana. Sin molestarme en ponerme el pijama, me tire en la cama todavía flipando por lo que acababa de pasar hacia escasos 30 minutos y me quede profundamente dormida

                                              _______________________________
NOTA DE LA AUTORA: Hellouses people! Aqui esta el capitulo, lo prometido es deuda! Espero que os guste y que sigas leyendo porque ahora se empieza a poner bien la cosa.
Antes de seguir, tengo un par de notas:
1. Apartir de ahora, las conversaciones que se den enteramente en ingles las escribire con letra normal pero en castellano. Contrariamente, las que vayan en ingles y yo las quiera remarcar escribiendolas en ingles, iran en cursiva.
2. Las conversaciones que se den en castellano cuando esten los chicos al rededor las marcare en negrita
3. Esporadicamente puede que aparezcan trozos de conversaciones en euskera. Yo las escribire en castellano, pero para que quede claro que han sido dichas en euskera las subrayare.

Es un poco confuso, lo se, pero os acostumbrareis segun leais los capitulos (o eso espero).

Cualquier pregunta o comentario es agradecido
Love youuu xxx

P.D.: Todavia no me he presentado! Me llamo Olatz, pero podeis llamarme Ari si quereis, tengo 16 años y vivo en el Pais Vasco. 
Aqui os dejo mi twitter, por si a alguien le interesa @OlatzTelletxea

jueves, 12 de diciembre de 2013

Lo siento, Lo siento, Lo sientooooooo!

Queridos Lector@s,
YA SE que parece que he abandonado la historia, TAMBIEN SE que prometí capitulo la semana pasada. SOY CONSCIENTE de que algunos incluso habreis perdido interes en lo que escribo.

PEROOOOO NO!

Lo que pasa (y se que es una excusa pobre) es que ando con lo examenes para alla y para aca, como un pollo sin cabeza. Si a eso le añades todos los conciertos y los ensayos que tengo por eso de que se acerca la navidad y el ingles (que en buena hora se me ocurrio a mi apuntarme a un curso intensivo del Advance... ¬¬), no tengo tiempo para actualizar tan a menudo como me gustaria.

LA BUENA NOTICIA ES  que las Navidades están cerca. Y ya que suele ser una época de me-paso-el-dia-tocandome-los-cojones, intentare escribir lo más que pueda para, así, poder subiros capitulo cada semana. Si me siento inspirada, incluso os pondré una maratón como regalo de los Reyes Majos estos.

Que os parece?

Lo siento, lo siento y lo siendo, de verdad.

No me odiéis y seguid leyendome PORFAVOOOOOOOR!!

Thanks Everyone, LOVE UUU! <3


martes, 3 de diciembre de 2013

CASUALIDADES CON FINALES INESPERADOS: Capitulo 1

CAPITULO 1:  El concierto y… ¿pero que cojones…?
El estadio estaba a rebosar. Los gritos, lloros, ruegos y chillidos de las fans histericas –porque no había otra palabra para definirnos- rebotaban contra el inexistente techo del lugar, amplificando todos los sonidos, que alcanzaban un volumen apenas tolerable para el oído humano. Pero claro, aquello era bastante normal, teniendo en cuenta quienes estaban en el escenario. ¡ONE DIRECTION señoras y señores! El fenómeno del momento, la boy band mas famosa del mundo estaba terminando el concierto –que pena, ¿verdad?- . Con el típico discurso de Niall, en el que incluso se atrevió a decir unas palabras en castellano, –los también típicos “gracias” y “te amo” que bastaron para que nosotros,  adolescentes hormonados,  que nos repartíamos por el lugar pareciéramos  vacas sin cencerro; en otras palabras, locas de atar- dieron paso a su canción estrella: “What makes you beautiful”. Y es que, vamos a ser honestos, ¿quien no se sabia esa canción? -Con lo pegadiza que es, y las veces que la han puesto en la radio, creo que se la sabe hasta mi abuela-. La canción empezó muy normal, todo el público cantando al unísono –o intentando llegar a un unísono que, todos sabíamos que no alcanzaríamos- y los chicos más brillantes que nunca. Yo, la verdad es que, temía bastante por el pobre Harry. Con todo lo que le habían hecho durante esa canción sus queridos amigos, ya no sabía ni que esperar ; aunque no hubiera estado nada mal que se quedara sin camisa, o sin pantalones. O sin ambos, puestos a pedir. Ya sabéis, para darle una alegría a la vista-. Por fortuna o por desgracia –depende por donde lo mires- Harry terminó el concierto como lo había empezado, vestidito de pies a cabeza. Y con un bramido eufórico de los fans  y una tanda de aplausos que, tengo la ligera sensación, hicieron temblar hasta la torre Eiffel, los chicos salieron del escenario.
Entonces empezó la marabunta. ¿Alguna vez os habéis planteado como eran las carreras de mamuts en la era de hielo? Yo tampoco me lo había planteado hasta aquel momento, pero estoy segura que la acción de  intentar-salir-con-vida-de-un-concierto-de-One-Direction se le parece bastante. Aquello parecía un zoológico. De repente, la gente empezó a correr, a chillar, a empujarse por conseguir salir cuando antes del recinto –porque claro, una vez desaparecidos los chicos, no había nada de interés que los mantuviera en aquel espacio cerrado pegados los unos a los otros como sardinas en lata-. Yo, por mi parte, y haciendo gala de la extraordinaria inteligencia que me caracteriza en momentos de estrés –nótese la ironìa- me agache, me hice un ovillo y espere a que la gente fuera desapareciendo. ¡Quién me habría mandado a mi coger entradas de pista! Ah, es verdad, Andrea… Y hablando de la reina de Roma, ¿donde demonios se había metido esta chica? Era muy probable que estuviera perdida en la marea de personas movedizas que inundaba el lugar. Suspire lo mas fuerte que puede y en cuanto note que el barullo disminuía, me levante para intentar encontrar a mi amiga. ¡Pobre, ingenua e ilusa adolescente! Como podréis imaginar, Andrea no estaba por ninguna parte –siempre igual, esta tia se esfuma como si hubiese estudiado desaparición en Hogwarts-.
Total, que termine saliendo sola del Vicente Calderon, cual vagabunda que ronda las calles vacias en busca de cartones en los que refugiarse. Y, cual vagabunda también, anduve unas cuantas calles, hasta que caí en la cuenta de que, probablemente, llamarla al móvil hubiera sido una buena idea –fallo mío, fallo mío-. Mire al reloj de la pantalla de mi pobre LG que marcaba ya las 12:30 de la noche. Lo mas seguro era que ya hubiera llegado a casa, y que estuviera inmersa en un sueño profundo – y apostaría algunas de mis extremidades a que el protagonista del sueño canta en una boy band…-. En fin… ¿y que hacia yo entonces? Teniendo en cuenta que no tenia ni pizca de sueño, y fijándome en la calle en la que estaba, decidi que, de momento, no iria a casa. Asique, dando gracias a los horarios americanos que mantienen los comercios abiertos hasta las 2 de la madrugada, me dirigí hacia el StarBucks que estaba en la esquina de la calle siguiente. Cuando entre en el establecimiento –que de no haber visto a la camarera, hubiera creido que estaba abandonado dado el silencio y el vacio del sitio- me fui directa al mostrador a pedir un frapuccino de dimensiones un tanto exageradas. Me gustaba el frapuccino, y además, llevaba sin probar bocado desde el inicio del concierto –a eso de las 8 de la tarde, teloneros incluidos-. En cuando la camarera -a la que parecía agradarle una mierda que alguien le molestara a esas horas- me trajo el vaso, me sente en una mesa vacia justo al lado del ventanal que daba a la calle. Mientras disfrutaba de mi bebida, y admiraba la desertica avenida que podía ver a través del cristal, saque el móvil otra vez. Ya eran la una –¿y a mi que mas me daba?, si nadie me esperaba en casa…-. Juguetee con el cacharro hasta que casi se me cayo al delicioso liquido marron que estaba sorbiendo y me dije a mi misma que, quizás, dar vueltas a tu pobre móvil no era la mejor manera de matar el aburrimiento. En ese instante se me encendio la bombilla, y la respuesta a mis plegarias vino a mi mente: Twitter. ¿Qué mejor manera de pasar el tiempo que cotillear sin piedad en vidas ajenas que no te importan ni lo mas minimo?. Asi que me puse a ello. Para cuando me quise dar cuenta, la agradabilísima camarera –vuelva a notarse la ironía- me estaba diciendo que era hora de cerrar y que me largara  -¡ Amable como ella sola la tia!-. Pero efectivamente, mire a la pantalla de mi teléfono y marcaba casi las 2:30 am. Y yo seguía sin tener ganas de ir a casa –soy rara, si, lo se-, asique, caminando llegue a un parque en el que encontré un banco apropiado para sentarme. Saque mi Ipod y me enchufe los auriculares para poner el volumen de la música a tope. Probablemente debería haber tenido miendo, porque, vamos a ver: Madrid, 3 de la mañana, adolescente forever alone deambulando por las calles oscuras… Era el típico escenario que Agatha Cristie podría haber usado para escribir uno de sus fabulosos crímenes. Pero a mi me la sudaba bastante, la verdad –lo repito: soy rara, si, lo se-. Asique, entre canción y canción, pasando de One Direction a Ed Sheeran y a The Script, para cuando decidi moverme, eran las 4 de la mañana bien pasaditas. Ya era hora de volver al nido, asique, enrolle los auriculares en el Ipod, los guarde y camine. Camine hasta que empece a oir ruidos raros por una calle bastante oscura. Entonces si que me empece a montar películas. Un asesino en serie, un drogadicto con mono, un vagabundo desesperado, un violador de gatitos … se me ocurrió cualquier cosa. Y ninguna podía haber estado mas lejos de la realidad. Me fui acercando poco a poco al bulto que se balanceaba de un lado a otro, cuando, de repente vi que lo-que-sea-que-fuera perdia el equilibrio y se caia –menuda hostia se pego la pobre …cosa… llamemosle “cosa” de momento-. Con semejante piñazo, veía bastante imposible que se levantara por su propio pie. Evalue la situación y decidi que lo mas seguro era que no fuese rival para mi –no es que yo fuese superwoman, pero si no se podía tener ni en pie, poco iba a poder hacer en una pelea cuerpo a cuerpo-. Asi pues, me aproxime a la “cosa” muy cuidadosamente. Estaba a escasos pasos del bulto y este se empezó a mover. Se agito y giro de manera que, la luz de la farola mas cercana le alumbraba la cara. Entonces la que casi se cae fui yo.

-¿Pero que cojones…?

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NOTA DE LA AUTORA: Aqui teneis mi primer intento de novela. Espero que os guste.
Ah! Por si os lo preguntabais, lo que esta de morado son comentarios que una servidora se dedica a meter en sus historias porque le parece divertido.

Enjoy!! :)

Helluuu!!

Hellu everybody!!
Empezar un blog nuevo... ufff!! Creo que no lo hacia desde que tengo 12 años...
Probablemente, mucha gente pensara: "¿quien es esta loca que nos viene aqui a contar su vida? Pues yo os respondo.
1º.- Loca si que estoy, la verdad, pero creo que, estar loca en cierta medida puede llegar a ser bueno. Da un toque divertido a las cosas.
2º.- ¡Pero no! No os vengo a contar mi vida. Solamente quiero compartir con todo aquel que se aburra y sea lo suficientemente desdichado como para terminar en este blog, mis desvarios e historias.

Asi es que, si despues de leer esto, todavia no habeis cerrado la pagina, os invito a empezar a leer mi primera historia.

Probablemente a algunos no os guste, porque bueno, nunca llueve a gusto de todos. Sin embargo, para aquellos a los que les guste, los comentarios y criticas constructivas son SIEMPRE bienvenidos.