lunes, 29 de diciembre de 2014

Dos caras de la misma guirnalda...espera...¿qué guirnalda?

Tres palabras para las navidades: luces, regalos y felicidad.
 Esto es lo que, desde nuestra más tierna infancia, nos inculcan la sociedad y la familia, siempre optimistas ante el fraude de esta festividad.

Acercándose diciembre y según tachamos un día tras otro de ese calendario que mamá compra todos los años, las calles se empiezan a llenar de miles y miles de voltios colgando de edificio en edificio cual Spiderman fluorescente. La tele, fiel ayudante de la codicia comercial, empieza a escupir anuncios de juguetes, juguetes y... ¡oh, vaya! Más juguetes, impulsándonos desde temprana edad a la más ruin de las costumbres navideñas: las compras compulsivas. Los colegios, radios locales y corales de todo tipo repiten, con gran entusiasmo y variedad, los chirriantes villancicos que harían enfermar hasta al propio Santa Claus, y los hogares familiares se convierten, de repente, en un nido de guirnaldas, adornos de toda clase y figuritas del belén que se renuevan cada año por torpeza del ajeno.

Y todo el mundo encantado con esto; por la calle, la gente sonríe, el humor general mejora, todos son amigos y comen perdices en familia,¿verdad?

PUES NO.

Existe otra cara de la navidad que a todos nos gusta obviar por el simple hecho de que es esta la postura más fácil ante lo feo y lo que no gusta.

Y es que, acercándose diciembre también, el peso de unas fiestas que han perdido todo su sentido cae sobre nosotros como la capa de invisibilidad de Harry Potter; no la ves, pero está ahi. Unas fiestas que se celebran ya, por costumbre, por nada más. Unas fiestas que, en muchas casa, no significan más que dolor.

No nos engañemos, la mitad de las sonrisas extensivas en estas fechas son fingidas, la falsedad nos protege cuando el mundo espera que todos seamos felices.

Esa madre que lleva sin comer tres dias para poder darle a su hija una muñeca el dia de reyes; la hija que sabe que sabe que su padre no volverá a casa por navidad, porque la vida no es un anuncio de turrones; aquella abuela olvidada en un asilo, estorbo para sus hijos que ni siquiera pasarán a saludar en nochebuena. Todos sonrien, pero ninguno es feliz.

Tampoco es feliz ese niño que, el salon inundado de regalos, juega solo dia sí y día también porque sus padres trabajan más de lo que viven; el abuelo que cena en familia y al calor de un hogar en el que falta la abuela, siempre la abuela; el padre que cena en restaurantes todos los días, pero no sabe nada de sus hijos desde hace meses.

Aunque lo pinten todo de color rosa, adornado con flores y purpurina, esta solo es la punta del iceberg. ¿Qué me decís de la solidaridad selectiva tan abundante en estas fechas? ¿O de esos mensajes que en nochebuena y nochevieja (siempre puntuales) nos llegan a los moviles deseando esto y lo otro y lo de más allá (siempre lo mismo y siempre mentira)? La falsa bondad, los amigos y parejas estacionales, el derroche de absolutamente todo, la caridad cristiana episodica...

Pero detrás de todo lo bello y bonito y lo todo lo que nos intentan inyectar en vena, la pobreza sigue ahi en navidad tambien; y la tristeza, y la desesperación. Que la depresión de la vecina, el cáncer del primo o la muerte de la del estanco no van a desaparecer por arte de magia, por mucho que se lo pidas a los reyes magos. La gente seguirá muriendo de hambre o de frio o de cualquier enfermedad de la que tú te sientas a salvo, por mucho que sea oh blanca navidad, y no hace falta irse muy lejos para comprobarlo.

Asi que, no me digais que en estas fechas todo es más bonito y más brillante y más alegre, porque no me lo trago. Quereis verlo, así, genial, por mi no hay ningún problema, pero no olvidéis ni por un segundo que no todo el mundo ve las guirnaldas con los mismos ojos.



"Feliz (o no tan feliz) navidad a todos!!"

lunes, 12 de mayo de 2014

Musika - La Musica

N/A: Una pequeña aclaración; lo que esta escrito de forma normal, sin negrita, esta escrito en Euskera (vasco) que es mi idioma materno. Lo que aparece en negrita es una traducción al castellano de lo anterior. 
Y otra cosa; ya se que los sordos pueden "sentir" la música a través de las vibraciones pero no sabia como expresarlo de otra forma, no pretendo ofender, discriminar o hacer de menos a nadie :)                                                 
                                                                          ~~~~

Zer den musika?

¿Qué es la música?

Hiztegiaren arabehera, soinu eta isilune desberdinen konbinaketa koherentean datzan artea da, melodiaren, harmoniaren eta erritmoaren oinarri fundamentalak erabiliz.

Según el diccionario, una combinación coherente de distintos sonidos y silencios, organizados utilizando los fundamentos básicos de la melodía, la armonía y el ritmo.

Baina, izan gaitezen zintzoak, definizio horrek ez dizu inolako pista txikienik ere ematen musika benetan zer nolakoa den galdetzen ari bazara. Musika ez da logika erabilita ebatz dezakezun ekuazio bat; ezta kalkulu egokiak eginda eraiki dezakezun erainkin bat ere.

Pero, seamos sinceros, esa definición no te da ni la más mínima pista si estas preguntando cómo es realmente la música. La música no es una ecuación que puedas resolver utilizando la lógica, ni un edificio que puedas construir llevando a cabo una serie de cálculos.

Musika, kontatu ezinezko istorioak dira; esan ezin diren hitzak. Behin genituen lagunen oroitzapenak eta joandako maitasunaren malko tristeak. Agian, inoiz izan gabeko ama baten desiraren isla da batzuetan, edo manifestazioetan entzuten ez den borroka aldarrikapen baketsua.

La música son historias que no se pueden contar y palabras que no se pueden decir. Recuerdos de amigos que tuvimos alguna vez, y las tristes lagrimas de un amor perdido. Puede, que a veces sea el reflejo del deseo de una madre que nunca estuvo, o los gritos de guerra pacíficos que no se oyen en las manifestaciones.

Azken finean, guztiak dira gauza bera, sentimendu eta pentsamenduak. Beraz, musika, zure arimaren ispilua izan daiteke, odola zainetatik gora eta behera mantentzen dizuna, zure bihotza martxan artzen duen eguzki izpia. Eta bai, agian definizio hau ere ez da oso zehatza, baina sentimenduak abstraktoak izanda, hitzen kaxa estu eta ilunetan sartzea oso zaila egiten zait. Horregaitik dut nahiago musika.

Al fin y al cabo, todas son lo mismo: sentimientos y pensamientos. Asi es que, la musia, puede ser el espejo del alma, aquello que mantiene la sangre fluyendo por tus venas, el rayo de luz que pone en marcha tu corazón. Y, sí, puede que esta definición tampoco sea muy concreta, pero siendo los sentimientos abstractos, se me hace muy difícil encerrarlos en las pequeñas y oscuras jaulas de las palabras. Por eso prefiero la música.

 Zihur nago ez duela denentzat garrantzi bera, baina niretzat musika oso garrantzitsua da. Horregatik, ezin imagina dezaket musika gabeko mundu bat. Edo hare okerrago, musika izanda, hartaz gozatzeko oztopo bat izan daitekeen mundo bat. Mundu gor bat.

Y estoy segura de que no tiene la misma importancia para todos, pero para mi es importante, y mucho. Por eso me es imposible imaginar un mundo sin música. Incluso peor, habiendo música, un mundo donde existiera algún obstáculo por el que no poder disfrutarla. Un mundo sordo.

Ezin azal daiteke koloreak zer nolakoak diren itsu bati, ezta ibiltzen hanka gabe jaio denari ere. Ezin hitz egin diezaiokezu mutu bati, edo bizitza bueltatu hil bati.

No se le puede explicar que son los colores a un ciego, ni enseñarle a andar a aquel que nació sin piernas. No puedes hacerle hablar a un mudo, o devolverle la vida a un muerto.

Horregatik, ez eskatu eguzkia itzaltzeko edo euria lehortzeko; ez esan belarrari beltz hazteko edo zaldie hegan egiteko. Eta ez esakatu niri, gor bati musika zer den azaltzeko, ezinezkorik egiten ez baitakit nik.

Por lo tanto, no le pidas al sol que se apague o a la lluvia que se seque; no le digas a la hierba que crezca siendo negra o al caballo que vuele. Y no me pidas a mí que le explique a un sordo que es la música, porque yo no sé hacer imposibles.

jueves, 1 de mayo de 2014

CCFI: Capitulo 5

nota de Autor: SORRY SORRY SORRY SORRY! Ya se que hace siglos que no actualizo, pero estaba en dique seco y no era capaz de escribir nada decente. Anyway, este cap es mas filler que otra cosa, pero ya empieza la accion, promise.
Espero que os guste y no querais arrancarme la cabeza por tardar tanto en subir una actualización.

Love U all XOXO
Ari-

Capitulo 5: Conociendo a los One Direction (parte 1)

-Hi girls!
En el momento en el que la puerta se abrió, nuestras mandíbulas se abrieron hasta quedar casi rozando el suelo, porque la escena que nos encontramos dentro, no… no… En fin, no sabía ni como describirlo.
Liam, sin camiseta y con unos shorts tipo uniforme de baloncesto parecía estar “bailando” –y digo parecía y le pongo comillas porque realmente lo que hacia se asemejaba más a un ataque epiléptico que a otra cosa- en el centro de la habitación mientras nos saludaba con la mano. Él había sido el responsable del saludo verbal también, que fue exactamente igual al saludo que da a los chicos en BSE –con el tonito de afeminado incluido-.

Zayn, por su parte, estaba  sentado en un sofá, doblado por la mitad y con las manos en el abdomen mientras reía compulsiva, nerviosa y escandalosamente a la coreografía improvisada de Liam. Llevaba una de esas camisetas de tirantes que tienen las mangas tan cortadas que se te ven hasta las costillas –yo estoy convencida de que ese niqui era de Niall- y unos vaqueros muy –MUY MUY MUY- ajustados.
Niall y Harry… todavía no entiendo que mierdas hacían, pero por lo que nos explicaron más tarde, estaban enzarzados en una pelea de cosquillas. Se movían demasiado como para identificar que extremidad era de quién; la risa de Niall se oía incluso por encima de la de Zayn; de vez en cuando Haz soltaba un grito de victoria creyendo que había acabado con el rubio solo para que este le metiera algo en la boca –lo primero que pillaba; una vez incluso le metió un calcetin, ¡y creo que estaba usado!- y volver a atacar. Lo único que pude distinguir con claridad era que los más jóvenes del grupo solo llevaban unos bóxers a cuestas –en ese momento, nuestros ojos abandonaron sus orbitas  y nuestros corazones dieron un vuelco-.

Y  Louis no estaba por ningún lado, o por lo menos, yo no lo veía. No lo veía hasta que de pronto, apareció de entre un montón de ropa y cachivaches, cargando un matamoscas gigante  -uno de esos que tienen forma de guante y tienes que estampar contra el bicho hasta hacerlo papilla- naranja fosforito, y empezó a repartir leches a diestro y siniestro.

Lo más flipante fue que, ¡ni siquiera pararon cuando entramos! Quiero decir, nosotras sabíamos que ellos muy normales no eran, pero esperábamos que nos saludasen por lo menos… Total, nos quedamos allí, mirando aquella escena como si fuese lo más habitual para nosotras, sin saber que decir ni que hacer.

-Y tu eras la que tenía miedo de parecer una psicótica…- le susurro Miren a Andrea inclinándose ligeramente hacia nosotras,- estos están peor que nosotros chicas…
-Pues sí, la verdad es que si – le respondió Elena, que todavía seguía colgada de su brazo.
Las demás también se arrimaron a nosotras y nos quedamos en una especie de piña, esperando a que alguno se acercase a hacernos caso o algo.

-Oye, estos pasan de nosotros, no se como lo veréis vosotras…- suspiro Naomi empezando a desesperarse,- ¿No se suponía que veníamos a pasar un rato con ellos y conocerlos?
-Eso se suponía, pero bueno, tampoco podemos exigirles nada ¿no?- le respondí intentando mantener la calma.

Pasaron varios segundos más, puede que hubieran sido minutos, y la paciencia de algunas de mis amigas empezaba a escasear –no era que tuvieran mucha de todas formas-.
-¿Sabeis que? A la mierda. Si ellos no quieren salir de su burbuja para conocernos, vamos a entrar nosotras en la ella y ¡que empiece la fiesta!- grito Miren de la nada.

“Oh, no… NO NO NO NO NO!” pensé “Que no se le ocurra…”

No me dio tiempo para terminar de pensar mis lamentaciones. En un abrir y cerrar de ojos, Miren había soltado a mi hermana,  se había quitado los zapatos –no me pregunteis por qué, hoy es el dia en que todavía no entiendo a esta chica- y se lanzo al montón de ropa del que habíamos visto resurgir a Louis. Cuando salió tenia un guante de hinchas en la mano –de esos rojos y gigantes que ponen #1 y son de goma espuma que utilizan los americanos en los partidos de futbol- y un matamoscas como el de Lou en la mano, en color azul.

Como si fuese lo que tocaba hacer, se puso a pegar al de Doncaster que, en seguida le respondió y se pusieron a hacer una especie de duelo de esgrima utilizando los matamoscas como espadas.
L a chica me miro divertida y yo mire a las demás. En ese instante presentí que aquello se iba a desmadrar más de lo que ya estaba. Paula y Adriana se miraron entre ellas, sonrieron y se pusieron a bailar imitando a Liam.

“Esto no puede estar pasando…” me decía mi subconsciente.
Pero estaba pasando, ¡vaya que si lo estaba!

Las siguientes en unirse a la locura fueron Henri y Michelle. Se subieron al sofá donde Zayn se moria de risa y comenzaron a saltar sintiéndose en su propia casa. Joder. Solo quedábamos Naomi, Elena, Andrea y yo. Para cuando me quise dar cuenta, Naomi arrastraba a mi hermana hacia Harry y Niall, con intención de unirse al la pelea de cosquillas.

-Elena no..!- inente pararlas, pero ya era tarde.- Andrea, me va a dar un ataque, te lo juro. –le dije a mi mejor amiga, notando que empezaba a faltarme el aire. Me estaba muriendo de la vergüenza, pero nadie más se daba cuenta.
-¡Que dices tía! Sueltate el pelo y disfruta, que a estos no parece importarles que nos falten algunos tornillos jajajajajajajajaj.

Y con eso se unió a la pelea de “espadas” de Miren y Louis.
-Eh! That’s not fair! Two against one! You outnumber me!- oí quejarse al chico.
Volvía mirar el panorama globalmente. Aquello excedía el cupo normal de anormalidad, aunque esto no tenga ningún sentido. Cuando plante mi vista en los tres mosqueteros, me dí cuenta de que alguien me estaba hablando.

-Hey you! Could you help me? They’re gonna “kill” me if it keeps going like this! I cannot handle the both of them!
-Emm..I… me?- pregunté incrédula señalandome y mirando a mi alrededor. Louis Tomlinson me estaba pidiendo ayuda para vencer a dos de mis amigas en una pelea de espadas-matamosquitos . Joder. Joder, joder y joder otra vez. ¿Y yo que hacia entonces?- perdonad pero, ¿os dais cuenta de lo absurdo de la situación?-.

“Coge cualquier cosa y lánzate idiota!” me decía mi conciencia “tu debilidad te esta pidiendo ayuda, ¿te vas a quedar ahí parada? ¿eres imbécil o qué?”
“Tampoco hace falta insultarme eeh, ya voy pesao!” le dije a la vocecita  y… bueno, me lance al rescate de nuestro querido Boo Bear.

-Ya voy, ya voy! – le grité al chico pasándome al ingles mientras buscaba algún arma que me sirviera. Encontré una especie de churro de gomaespuma de esos que hay en las piscinas para flotar/jugar/hacer el imbécil –no tengo ni puta idea de que hacia allí aquella cosa, así que no preguntéis- y me enzarcé en la batalla.

Estábamos de foto. Y el ruido que hacíamos en conjunto, entre las risas de Zayn y compañía, la música del baile de Liam y nuestros gritos de guerra, era el suficiente como para clasificarlo como contaminación acústica.

Claro que, deberíamos habernos dado cuenta de que, aquel escándalo no iba a durar mucho tiempo.
-¡¿QUÉ ESTA PASANDO AQUÍ?!

En cuando oímos la voz de Paul todos nos congelamos en nuestros sitios, cual estatuas, mirándole perplejas –bueno, perplejas nosotras, porque los chicos…-, hasta que Niall se echo a reír provocando que el resto de los chicos así lo hiciera también. Nosotras nos mirábamos las unas a las otras, con cara de me-he-saltado-un-capitulo-porque-no-entiendo-una-mierda mientras intentábamos cuadrar la situación.
Eso fue hasta que vimos que el propio guardaespaldas/manager-on-tour/segundo padre –aun no sé deciros exactamente qué era lo que Paul hacia para los chicos…- intentaba contener su risa y nos hablaba con tranquilidad.

-Vamos chicos, empezad a recoger. Tenemos que irnos ya.

“Oye, ¿y nosotras? QUE PASA CON NOSOTRAAAAS, QUE ACABAMOS DE LLEGAAAAR!” protestaban múltiples voces en mi cabeza.

-¿Las chicas también se viene con nosotras?- preguntó entonces el hombre –creo que mis voces estaban hablando muy alto… eso, o el tío controlaba de telepatía-, dirigiéndose a los chicos.
-Yo creo que sí; apenas hemos estado tiempo con ellas.- dijo Harry moviendo su mirada entre todas nosotras.- ¿Qué decís chicas? ¿Os apuntáis?- preguntó, dando por terminado la ruta de sus ojos, y posándolos en Henri.

Y en ese momento, pese a que no se leer mentes ajenas, se que nuestras fan girls interiores explotaron y nos pusimos a gritar internamente. Por fuera, solo podías ver a un grupo de adolescentes con ojitos de si-por-favor-llevadnos-con-vosotros.

-Bien, por mi no hay problema. Vamos entonces- dijo Paul- Emmm… pero antes de salir, Niall, Harry, ¿os causaría mucho problema vestiros? Que manía tienen algunos con eso del nudismo…

Murmurando, volvió a salir de la sala. Volví la vista hacia Niall para verlo ruborizándose como una colegiala, ¡que mono! No pude evitar que se me escapara una pequeña risita mientras el ricitos recorría la sala de un lado para otro buscando ropa. Harry se lo tomaba con mas calma; lentamente se puso a buscar su ropa en aquel desorden caótico –valga la redundancia-.

Por el rabillo del ojo podía ver como las demás se habían dividido en pequeños grupitos y hablaban con los otros chicos. Todas, menos mi hermana, que estaba siguiendo cada movimiento del irlandés, hipnotizada.

-¿Te seco la baba que se te esta cayendo hermanita? – le dije susurrando y pasándome al castellano, en caso de que alguien nos oyera.- Vale que te guste, pero disimula un poco mujer, que te lo va a notar.
-Yo no… no le estaba mirando. – me respondió dándose la vuelta y uniéndose a la charla que Paula y Adriana mantenían animadamente con Zayn.
“Claro, seguro…” pensé para mi misma.

Harry y Niall ya habían terminado de vestirse para cuando Paul volvió a entrar a la sala y nos condujo a todos hacia dos furgonetas por una salida trasera del estadio.

-Chicos, todos no entramos en una misma furgoneta, ¿Cómo vais a dividiros?- nos pregunto el hombre.
Nosotras simplemente miramos a los chicos esperando una respuesta. Ellos se quedaron callados unos segundos tras los cuales Louis susurró algo al oído de Zayn y este ultimo habló:

-Somos 14+ Paul. Yo propongo que hagamos dos grupos de 7, y que Paul se meta donde quiera.  El duende y yo nos vamos en uno con… ¿Paula y Adriana?- dijo dudando, como si no estuviese seguro de los nombres. Mis amigas asintieron enérgicamente dando a entender que, uno, aquellos eran los nombres y dos, les encantaría ir con ellos. – La pequeña Elena, ¿verdad?- pregunto a mi hermana que estaba pegada a Miren- y a su siamesa, que no se como se llama, sorry love- le susurro a Miren guiñándole un ojo. – Y… tu misma, por ejemplo.- sentencio ofreciéndole su mano a una Naomi nerviosísima.

-¡Joder! Y yo creía que Zayn era el timido y el calladito...-

-Por mi bien- confirmo Niall.
-Eso nos deja a Louis, Liam y Harry con vosotras cuatro – apunto Paul mirando a los demás.- Bien, no problema, pero yo voy con vosotros. No me fio de las ideas que Harry y Louis puedan desarrollar en media hora de trayecto en coche. Ladies, por aquí por favor- termino la frase abriéndonos la puerta trasera de uno de los vehículos.

Los chicos se habían echado a reir con el comentario de su guardaespaldas, todos menos Louis, que se hacia el ofendido.

-Sabes que lleva razón Lou. Anda, tira para adentro.

Y con eso, Liam empujo a Louis dentro del coche, se despidieron de los demás – pese a que despedirse de alguien que vas a ver en media hora es… estúpido but, en fin…- y las dos furgonetas arrancaron una detrás de la otra.

-Entonces, ¿a donde vamos ahora? Nosotras no queremos molestar tampoco y…- empecé yo dubitativa. Nos habíamos metido en dos coches sin saber hacia donde íbamos con un grupo de famosos. Yo estaba acojonada perdida. ¿Qué íbamos a hacer ahora?¿A donde iríamos?¿Como volveríamos después al hotel nuestro? Pero Louis me interrumpió a media frase.

- Punto numero uno, no sois molestia. Punto numero dos, vamos hacia nuestro hotel. Vosotras no os preocupéis, relajaros. Harold, ¿que tal si ponemos un poco de música?- me dijo sonriendo. En aquel instante yo me derretí. Completamente. Sucumbí a los encantos de la sonrisa Tomlinson y no volvi a preguntar nada.

Una música conocida empezó a sonar de fondo y Liam inició una charla bastante agradable que se prolongó hasta nuestra llegada al hotel. Ninguno de nosotros, ni los chicos, ni Paul, ni nosotras mismas habíamos caído en que, obviamente, el hotel estaría atestado de fans a la espera de sus ídolos.

-Vale, ahora si que podemos tener problemas.- sentenció Harry, mirando preocupadamente por la ventanilla de cristales tintados.


Yo miré a Andrea con cara de pánico. Conociamos perfectamente al fandom, a las chicas como nosotras. Si nos veían, estábamos ABSOLUTAMENTE muertas.

lunes, 3 de febrero de 2014

CCFI: Capitulo 4

Nota Pre-Lectura: Here I am again! Ya se que he tardado mucho muchiiiiisiimoooo en subir un capitulo nuevo y teneis todo el derecho a desear mi muerte en la hoguera, cual Juana de Arco moderna, pero intentare subir cap cada domingo a partir de ahora. Entendedlo, tengo un millon de cosas que hacer. 
Os dejo con lo de hoy, ENJOY :)

Capitulo 4: Todo empezó en Barcelona
Llevaba mirando por la ventanilla del avión bastante tiempo cuando me di cuenta, por primera vez, de que todo lo que nos estaba ocurriendo no era normal. Tenia la mirada clavada en el pintoresco paisaje que me ofrecía un cielo estrellado alzándose sobre una mullida almohada de blancas e impolutas nubes. Era una de las cosas mas bonitas que había visto hasta el momento, pero no era capaz de apreciarlo del todo; mi mente no paraba de pensar y darle vueltas a cientos de miles de cosas.

Habían sido los 3 dias más frenéticos y excitantes de mi vida, para que lo iba a negar.
 Tras recibir el mensaje de Harry, la euforia nos sobrecogió a todas y no pudimos parar de chillar, saltar, abrazarnos… -cualquiera que nos hubiera visto, hubiese podido afirmar sin lugar a dudas que nos habíamos escapado de un psiquiátrico-. Pero, de repente, la realidad hizo acto de presencia, y me di cuenta de que ¡wow! ¿Cómo demonios se suponía que íbamos a ir 9 adolescentes, menores de edad, a Barcelona solas? Era tremendamente insano, ¡impensable!

O bueno, al menos, lo era para mi. Sin embargo, me di cuenta bastante tarde de que tener unos padres adinerados – que es lo que eran básicamente todos nuestros padres en aquel entonces- tenia sus ventajas. Un par de llamadas de ruego a nuestros padres, y ya teníamos billetes de 1º clase para ir a Barcelona el dia antes del concierto.
Con cierta vergüenza, respondí al MD del ricitos, diciéndole que seriamos 9 y dándole las gracias por lo amables que estaban siendo.

Y, asi pues, tras 2 dias de compras –porque claro, no podíamos ir a conocer a One Direction con cualquier trapo- y preparar el equipaje, que en mi caso se baso en lanzar a la maleta todo lo nuevo que encontraba a mi paso –si, soy muy ordenada, ¿no lo veis?- , allí estábamos; metidas en el avión rumbo a la capital catalana para conocer a nuestros ídolos.

Metida en mis pensamientos, era consciente de que alguien me estaba hablando y, poco a poco, empecé a volver al mundo real – si es que se le podía llamar así a aquella locura que estábamos viviendo- para oír a mis amigas parlotear sin descanso.

-… pero claro, tampoco vamos a lanzarnos a sus cuellos en plan fans-histericas-que-los-quieren-violar, ¿sabes? Porque entonces nos tacharían de locas y tampoco es plan y… - decía Andrea en el asiento de al lado mío - … Ari, ¿me estas escuchando?
Obviamente, no lo estaba haciendo, pero trate de disimular – ya sabeis, la típica maniobra de asentir, un ligero ‘ajam’ y una sonrisa ; un viejo truco-.
-Ajam, claro que si. – y volví a mi universo mientras las palabras de Andrea se convertían de nuevo en ruido de fondo.
- Pues lo que decía, estaba pensando en abrir esa ventanilla y saltar sin paracaídas, ¿Qué te parece? Solo para probar la experiencia.
- Es una buena idea- le respondí sin haberla escuchado – si oído, pero no escuchado, ¿pillais la diferencia?-.
- También deberías saber que hemos desviado el avión y vamos a estrellarlo contra el Big Ben en unos 15 minutos
- ¿Pero que cojones…? – la mención de mi querido Londres me saco de mi estupor, encontrándome con la cara de mi mejor amiga de frente, frunciendo el ceño.
- ¿Te importaría mucho decirme en que piensas para no prestar atención a ninguna de las estrategias de conquista para los chicos que te he explicado durante TODO el vuelo?
- En que todavía no me puedo creer la jodida suerte que tenemos. Esto no es normal tia, y tu lo sabes. No se como vamos a reaccionar cuando los veamos, y todavía peor, no se como van a reaccionar ellas cuando los vean – dije señalando hacia Miren y las demás – Ya se que tu y yo vamos a saber controlarnos, pero, ¿tu te fías del autocontrol de Miren? Sinceramente yo no.
-Realmente tenia mis motivos. Como habéis leído antes, Miren es un tanto… especial, ya veréis-
                                                    
                                                                    ***********
El resto del viaje fue bastante tranquilito – no es que tuviéramos demasiado tiempo para liarla en media hora…- y aterrizamos en Barcelona sin ningún problema a las 22:00 exactamente. Un chofer de la empresa del padre de Naomi nos vino a buscar. El pobre hombre sostenía esperanzado un papel con el apellido de su jefe para poder identificarlo,  y digo esperanzado porque el señor probablemente se esperaba a un grupo pequeño de semi adultas civilizadas, no a un grupo de crías ruidosas y bulliciosas -cuando nos vio casi se le saltan las lagrimas-. En dos coches distintos que nos esperaban en el aparcamiento del aeropuerto nos dirigimos hasta el hotel donde nos hospedaríamos, gentileza del padre de Henri – sip, estais en lo cierto, era dueño de una puñetera cadena hotelera que se extendia por toda Europa, lo mas normal del mundo-.

El trayecto fue corto y entretenido para nosotras, sospecho que tortuoso para los conductores, que entre la música de 1D a todo volumen y nosotras gritando, debían de tener la cabeza como un bombo. Al llegar, un joven y amable botones recogió nuestras maletas en un carrito de lo mas gracioso –¡ como el de las películas! Sabeis cuales os digo, ¿verdad? De esos que son como percheros gigantes con rueditas, doraditos y brillantes- y nos condujeron al ultimo piso, donde nos habían hospedado en 4 habitaciones distintas. Andrea y yo, en calidad de mejores amigas compartíamos uno; Miren y Elena, en calidad de enanas toca-huevos compartían otra; Naomi, Henri y Michelle se quedaron con la única suite de tres camas dejando a Adriana y Paula juntas.

Dado que era muy tarde y estábamos agotadas, decidimos quedarnos cada una en nuestras habitaciones y pedir al restaurante del hotel que nos subiera algo de comer.

-Ari, todavía no me lo creo. ¡Mañana vamos a conocer a los chicos!- me grito Andrea mientras saltaba en la cama.
-Es increíble. Sigo sin creérmelo. – le respondi casi en un susurro mientras me sentaba en el borde de la cama.

Era verdad. Estaba en BCN, si; tenia el mensaje de Harry en el twitter, si; teníamos entradas y pases vip a nuestros nombres, si;  pero para mi aun no era real. Y es que, volvamos a las reflexiones estúpidas, ¿a que fan le pasa esto? Se encuentra a uno de sus ídolos borrachos en la calle –a mi me pasa todos los días-, lo lleva hasta su hotel colgado del brazo – mi rutina de las 4 de la mañana -, cuando lo sube a la habitación conoce al resto de sus ídolos y evita parecer una loca, - admito que eso fue un golpe de suerte; no suelo ser capaz de esconder mi locura a menudo- y termina siendo invitado por uno de ellos a un concierto con pases vip. Anormal. Total y absolutamente anormal.

-Oye, una pregunta, ¿que se supone que tenemos que hacer para llegar hasta ellos? Porque a mi todavía no me ha quedado claro. ¿Buscar a Paul? ¿Preguntar a alguien de seguridad? Y ¿Dónde recogemos las entradas? ¿Tenemos que hacer cola?- empezó mi amiga como una ametralladora.

En ese momento me entraron ganas de ahogarla con una de las múltiples almohadas de mi cama – en serio, ¿que ser humano necesita tantas? Que yo sepa, solo tenemos una cabeza, no somos la Hydra ni nada por el estilo-. Y lo peor era que la quería asesinar porque no sabia como responder a ninguna de las preguntas que me estaba haciendo. Empezaba a sentir que había ido hasta Barcelona a ciegas, sin tener ni idea de nada.

-No lo se Andrea, no lo se. Harry no me aclaro nada, solo que nos reservarían entradas.- me quede pensativa unos segundos hasta que se me encendió la bombilla- Voy a mandarle un DM; con un poco de suerte estará conectado y me responderá.

Harry, siento molestarte a estas horas pero ya estamos en Barcelona y todavía no se que tenemos que hacer. ¿Dónde recogemos las entradas? Y después, ¿vamos a poder hablar con vosotros?
Olatz J

Vacilé unos segundo antes de pulsar el botón de enviar, por si la carita era demasiado. De todos modos, decidí dejarla ahí, para que le pareciera más… simpática o algo, ¡yo que se!
Espere unos cuantos minutos en silencio. Andrea se había arrastrado desde su cama a la mia para observar el teléfono que tenía en las manos,  colocando su barbilla en mi hombro. Tras un angustioso momento que bien podrían haber sido años, llegó la respuesta – y di gracias a Hermes por la rapidez de la respuesta, y a todos los demás porque el chaval estaba conectado-.

“ Heey! Me alegro de que ya hayáis llegado. Si me dices la dirección del hotel donde os quedáis, mañana mandaremos a Paul con las entradas. Y después del concierto, como sabemos donde están localizados vuestros asientos, ira alguien de seguridad a buscaros para traeros al backstage. Gracias otra vez por lo de Nialler, espero que esto compense las molestias.
Harry ;)”

Casi me da un infarto cuando termine de leerlo y me fije en el guiño que acompañaba el nombre del ricitos. ¡¿Cómo se puede ser tan adorable?! ¡Zeus! Estos chicos iban a ser mi perdición – no lo sabia yo bien en aquel entonces-.

Mire a mi amiga con los ojos como platos durante un segundo, antes de volver a centrarme en el móvil y contestarle con la dirección y dándole las gracias a ellos por todo lo que estaban haciendo.
Después de eso, el cansancio nos venció. Comimos algo rápido que habíamos encargado y nos metimos a la cama. Habíamos juntado las dos camas individuales que había para poder hablar por las noches y formaban una especie de super cama King-Size. Creo que ni siquiera la unidad mas pequeña de tiempo hubiese sido lo suficientemente corta para medir lo que tardamos en quedarnos dormidas aquella noche.
                                                    
                                                             *******************

Tal como lo habia prometido Hazza, a la mañana siguiente nos llamaron desde la recepcion a eso de las 10:00 – horas inprudentes e irrespetuosas para un grupo de adolescents, he de mencionar- para comunicarnos que un señor había dejado un paquete para nosotras. 9 entradas relucientes en una de las mejores zonas del estadio, ¿que más podíamos pedir?.

El concierto empezaba a las 8 de la tarde, con dos grupos de teloneros, uno español y uno que ellos se traían consigo. Eso nos daba alrededor de 10 horas para vaguear y no hacer absolutamente nada. Y exactamente eso hicimos. Nos juntamos todas en el comedor a las 11, solamente para desayunar y repartir las entradas y hablar de lo emocionadas que estábamos y blah blah blah. Una hora después, estábamos todas reunidas en la habitación de Michelle, Naomi y Henri, que era la mas grande, viendo la tele y comiendo porquerías varias que habíamos encontrado en la cocinita de la suite. Pasamos toda la mañana intentando descifrar programas en catalán, que, aunque no era muy difícil, tenia lo suyo. Nos reímos como nunca – de hecho, ver Doraemon en catalán fue una de las experiencias mas desternillantes de mi vida. Si no lo habeis hecho nunca probadlo, os lo recomiendo-.

Comimos bastante temprano, y fuimos a prepararnos cada una a nuestra habitación. Quedamos en que nos encontraríamos en recepción a las 16:00, listas para la experiencia de nuestras vidas. No teníamos que hacer cola, y cualquiera nos hubiese dicho que podríamos haber ido mas tarde, pero lo mejor de los conciertos es el ambiente que hay fuera del estadio antes, y queríamos ser parte de ello. Asique, nos duchamos, maquillaje, pelo, ropa comoda y fresca y bajamos al hall principal. Todas llevábamos shorts vaqueros, porque habíamos quedado en eso, y partes de arriba acorde con los colores de 1D (rojo, negro con admisiones de blanco y plateado/gris) – parecía que íbamos uniformadas, preparadas para la guerra-.

Una vez en las afueras del estadio, las 4 horas que nos faltaban para el concierto se pasaron volando. Hicimos montones de amigas que no volveríamos a ver, y chillamos a pleno pulmón cada vez que alguien entonaba una canción. Entramos a la zona donde nos tocaba a eso de las 7 de la tarde, una hora antes, para ubicarnos, mirar donde podíamos conseguir bebidas y comida… Estábamos en una de las gradas laterales, pero tan cerca del escenario que tenia mis dudas sobre la seguridad de la pirotecnia, no quería terminar con el pelo chamuscado. Cogimos sitios, colocamos nuestras pancartas, nos pintarrajeamos los brazos y estábamos listas para saltar y cantar hasta el agotamiento.

El primer telonero fue bastante flojo; un DJ del tres al cuarto que, sinceramente, me aburrió desde la primera canción. Nadie sabia quienes iban a ser los segundos teloneros, y por eso, cuando Luke, Michael, Calum y Ashton saltaron al escenario casi nos da un soponcio. No solo estábamos viendo a One Direction, sino que 5 Seconds of Sumer también estaba en el pack. “Que alguien me pellizque por favor” pensé para mi misma.
A partir de ahí, el concierto fue endiabladamente frenético. La hora de los 5SOS se me paso volando. Las luces del estadio se apagaron cuando estos abandonaron el escenario. Se encendieron unos focos de colores sobre un escenario que reflejaba un collage de imágenes de los chicos haciendo el tonto. De repente, las imágenes fueron sustituidas por un paisaje de un despampanante Londres al amanecer, y con eso, Liam salió más chulo que otra cosa cantando los primeros versos de Live While We Are Young.
La hora y media que siguió a ese momento, fueron gritos, feels al 100%, saltos, lagrimas… En canciones como Little Things y You and I, casi me caigo de la grada donde estábamos; ¡aquello era tan emocionante!
What Makes You Beautiful llego antes de lo que ninguna esperaba, o quizá es que el tiempo había corrido mas de lo que creíamos. La cantaron sin imprevistos, y con imprevistos me refiero a sin que Harry perdiera ninguna prenda de su atuendo – para la desgracia de muchiiiisiiimooos ojos ansiosos- y se despidieron entre lluvias de confeti y fuegos artificiales.

Los focos del estadio volvieron a encenderse, y sin ni siquiera darnos tiempo a movernos de nuestros sitios, un tipo vestido de uniforme de seguridad, del tamaño de un armario grande o un coche pequeño, dependiendo de la interpretación, había llegado hasta nosotros.
-Mi nombre es Jonh, acompáñenme señoritas, las voy a llevas hasta el backstage.- se presento educadamente, y nos indico el camino con la mano dejando que pasásemos ante el una a una.
Cruzamos pasillos, bajamos escaleras y abrimos puertas en silencio. No queríamos empezar a fangirlear , eso daría la sensación de que estábamos locas, y era lo ultimo que queríamos; causar sensación de psicóticas.

A medida que nos alejábamos más del ruido de las fans y empezábamos a oir voces en ingles, a ver técnicos corriendo y puertas con letreros extraños nos íbamos poniendo más y mas nerviosas. Veía de reojo a Miren y Elena; tenían tal agarre la una en la otra que me costaba distinguir que brazo era de mi hermana y cual el de su amiga. Adri y Naomi cuchicheaban nerviosamente acelerando el paso; Michelle, Henri y Paula se miraban y jugueteaban con su pelo y ropa, sin saber donde meter las manos. Andrea y yo íbamos agarradas de la mano, tan fuerte que tenia los nudillos blancos y la sensibilidad escaseando.
Tras una curva a la derecha, Jonh paró frente a una puerta de la que provenían gritos y ruidos varios, y donde había un cartel que ponía “One Direction”.

-Aquí es señoritas.- nos señalo educadamente la puerta el armario… perdón, hombre.
Tuve ganas de gritarle en la cara “No me digas, genio.” Porque obviamente, el cartel dejaba claro de quien era aquella sala.

Total, que allá íbamos. Jonh se aparto, nos amontonamos todas en frente de la puerta, puse la mano en el pomo y lo gire, abriendo la puerta lentamente.
“Oh Zeus bendito que estas en el Olimpo” pensé.

-¡Hi Girls!

NOTA DE LA AUTORA: Espero que os haya gustado, y espero algun comentario. Esta es la ultima vez que os lo pido. Si no recibo unos pocos (aunque sea dos) me volvere triste y taciturna forever and ever, pero no os preocupeis que no voy a dejar la historia a medias.

XOXO, Ari :)

viernes, 3 de enero de 2014

CCFI: Capitulo 3

Nota pre-lectura: Hellouses everyone! Ya, ya se que he tardado, y probablemente este no sea uno de mis mejores trabajos, pero es solo un capitulo de transición, para presentar personajes y demás. A partir del siguiente las cosas se pondran interesantes (o eso espero). So, ENJOY! :)

CAPITULO 3: ¿Nos vamos a BCN? Me estas vacilando...
Story of my life, I take her home, I drive all night to keep her warm and time is froooooozeen…

Me desperté con el sonido de una musica que estaba demasiado alta –aunque bueno, de lo malo malo, eran los chicos-.  Mire el reloj de mi mesita de noche que todavía marcaba las 9:30 de la mañana. Hacia solo tres horas que me había metido en la cama y eso era poco tiempo, muy poco, poquiiisimoooo… Quien quiera que sea el responsable de la música se iba a enterar de lo que es bueno. Enseguida pensé en mi hermana.

-¡Elena! – grite lo mas alto que pude con mi voz roca y adormilada - ¡Baja el volumen de la puta música, hace tres horas que me he metido a la cama joder! – ni que deciros sobre el hecho de que no soy una persona que se levante de buen humor precisamente.

La cabeza de mi hermana apareció de repente por la puerta. Con su pelo corto hasta los hombros, una cara redondita y esos ojos color chocolate, parecía mucho mas dulce de lo que realmente podía llegar a ser –no me entendáis mal, la quiero mucho, pero son cosas de hermanas, ya sabeis-.

-Yo no tengo ninguna música puesta. Deberías darte cuenta cuándo te suena el móvil antes de empezar a gritar tia!

Y tal cual, volvió a desaparecer, dejando la puerta entreabierta –¿POR QUÉ NADIE CIERRA LAS PUERTAS QUE ESTABAN CERRADAS ANTES DE SER ABIERTAAAAS?¡ No hay cosa que mas rabia me de!- .

Todo lo rápido que pude antes de que el móvil dejara de sonar, rodé sobre la cama, me deshice de la sabana que se enrollaba en mi cuerpo cual serpiente sobre su presa y saque el móvil del bolsillo de la chaqueta que estaba tirada en el suelo. Miré a la pantalla para ver la foto de Andrea parpadeando insistentemente.

-¿Tu no sabes esperar a una hora decente para despertar a la gente un dia post-concierto de verano? Las 2 del mediodía estarían bien, por ejemplo.- le solté lo fingiendo enfado.
- No te comportes como una niña pequeña y levanta tu hermoso culo de la cama. Estoy a dos calles de tu casa y cuando llegue te quiero vestida, puedes desayunar por el camino. – me respondió atropellando una palabra tras otra – en momentos asi, me recordaba a Liam hablando-.
-Eh, eh, eh! Esperate, no entiendo. ¿ De camino a donde?
- ¡No puede ser que tenga esa memoria de pez Ari! Hemos quedado con las demás para comentar el concierto y hacer un poco de fangirl en casa de Adriana, ¿ya lo has olvidado?
¡Mierda! Se me había olvidado por completo después de todo lo de anoche…
-Esta bien, me preparo ahoraaa mismo… - le dije arrastrando las palabras para dejar claro mi cansancio.
-¡Ah! Y dile a Elena que se venga también, Miren también estará allí. Chaoo, hasta ahora!!

Y sin darme tiempo a protestar ni replicar me colgó.
Creo que en mi vida me había duchado tan deprisa. Saqué del armario un vestido rosa palo que me llegaba por encima de las rodillas y me puse un cinturón marron y unas sandalias a juego. Ideal para un sofocante dia de Julio en Madrid. Guardando el móvil, la cartera y el Ipod con los cascos en un bolsito beige salí de mi habitación para encontrarme a una Elena ya vestida con unos shorts y una camiseta básica color celeste. Unas gafas estilo aviador le sujetaban el pelo. Suspire audiblemente.

-Déjame adivinar, te ha llamado Miren.
-Sip.- a la vez que decía esto haciendo especial énfasis en la “P”, asintió con la cabeza y me sonrió como si fuese un angelito.
-No me sonrías así enana, que nos conocemos. Por cierto, esas gafas son mias. – le dije señalándolas. Tampoco me importaba demasiado que las usase, solo quería dejar claro que no eran se su propiedad.
Y tal cual, me senté en el sofá esperando a que sonara el timbre.
-Por cierto, ¿tu a que hora has llegado de casa de Nora?

Mi hermana, siendo directioner como yo, también fue al concierto de ayer, pero al tener 15 años, Nora (una amiga) y su madre fueron con ella  para luego irse a dormir a casa de la última.

-Hace una hora más o menos. Por cierto, ha llamado ama; dice que aita y el se van a quedar en Boston hasta Septiembre por algo de un contrato con nosequién. Así es que estamos solas lo que queda de verano. También ha dicho que no saques más dinero del necesario del banco y que vayamos a comer a casa de la abuela dos veces por semana.
- Eso es para tenernos controladas…

Así eran nuestros padres. La verdad es que no los culpo; se pasaban la mayoría del año trabajando y viajando –inconvenientes de ser jefes de empresas multinacionales-. Apenas tenían tiempo para estar con nosotros y cuando lo estaban, no se despegaban de sus teléfonos ni un segundo. Lo hacían para darnos todo lo que necesitásemos, y yo lo sabía, pero a veces, solo necesitábamos a nuestros padres a nuestro lado.
El sonido del timbre me saco de mis pensamientos .

-Coge las llaves El y vámonos.

Obedeciendo, mi hermana cogió las llaves, se las metió en el bolsillo derecho y se acerco a la puerta en el momento justo en el que yo la abría. Andrea nos dio un fuerte abrazo a las dos y dejando que Elena se adelantase un poco centrada en su móvil, entrelazo uno de sus brazos con el mio y empezó a hablar como si no hubiese mañana.

-¿Dónde te metiste ayer después del concierto? Te estuve buscando pero no te veía por ninguna parte.- me dijo en tono acusador.
-Además! ¡Tu fuiste la que desapareció y me dejo abandonada sola en mitad de un estadio lleno de fans locas!- le reproche soltándome de su agarre.
-Vale vale, como tu quieras pero ¿dónde estuviste?
-Si te lo contara no me creerías. Creo que prefiero guardármelo hasta llegar a casa de Adri…
-¡Pero que misteriosita te veo chica! Andaaa, cuentmelooooo porfiiiiiiii – empezó a rogarme mientras tiraba de mi bolso y trataba de hacerme cosquillas.
- Andrea, para, te estas comportando como una niña pequeña. Además, casi ya hemos llegado.-le respondí intentando no reírme.

5 minutos después estábamos cruzando la puerta de la gran –y cuando digo gran quiero decir joder-estoy-en-una-puta-mansión, si, asi de grande es la casa de nuestra querida Auds- casa de Adriana. No exagero cuando digo que, después de 4 años de ser amigas, todavía no me acostumbraba a entrar en aquella casa. La ama de llaves, Clara, nos atendió con una sonrisa amable y nos dijo que el resto de las chicas ya habían llegado y nos estaban esperando en la sala del Home Cinema.

-¡It’s Andrea bitches! – grito mi amiga nada mas entrar a la sala en cuestión.

Entre tras ella para encontrarme a Michelle y Henri tirada por los suelos riéndose, Adriana en una de las butacas tratando de contener la risa y Miren corriendo y saltando por los sofás porque… bueno, era Miren, ella es así.

-Hi girls, tirad para dentro y cerrad la puerta.- me dijo Adri mientras las risas se calmaban.
Una vez dentro, mi hermana se había sentado con Miren (la hermana de Adriana) en una de las butacas, Michelle y Henri seguían en el suelo sobre unos cojines dejándonos las dos butacas libres a Andrea y a mi.
-Chicas, aquí falta gente.
Todas miramos de repente a Henri, que era la que había hablado, hasta que Michelle soltó de la nada:
-Si, es verdad, se me olvidaba. Paula y Naomi tenían demasiado aprecio hacia sus camas esta mañana cuando he ido a recogerlas. Osea que  ya estamos todas.
-Bien, entonces abordemos el tema que nos concierne hoy: El concierto. Las grabaciones, vamos vamos vamos, todas las grabaciones al proyector YA!

Cuando quería, Adriana sabia imponer. Siguiendo sus ordenes fuimos enchufando nuestros móviles y cámaras al reproductor para repasar todas y cada una de las grabaciones
Cada vez que nuestra debilidad aparecía en pantalla cada una de nosotras gritaba o suspiraba como si fuese en directo. Todos los gestos, guiños, movimientos de baile… fueron fangirleados y revisados hasta el cansancio. Ya llevábamos alrededor de 2 horas diciendo lo guapos que eran y lo bien que cantaban cuando Miren dejo caer un chillido que por poco aniquila nuestros aparatos auditivos para siempre.

-¿Pero que te pasa ahora locaa? Tu quieres cargarte nuestros tímpanos ¿verdad?- como buena hermana mayor, Auds le reclamo el por qué de su grito.
-Olatz, ¿te importa explicarme por qué cojones Harry, Liam y Niall te siguen en twitter?- dijo Miren todo lo tranquila que puede una fan mientras miraba una y otra vez su móvil para cerciorarse de que no se estaba equivocando.

Yo… ¿Qué? No, no, eso no podia ser… No habia ninguna forma de… Oh, el mini Dumbledore… mi nombre… joder! “¿Y como explico yo ahora todo eso?” pensé para mis adentros porque, seamos realistas; una fan loca que la noche anterior ha llevado a uno de sus ídolos borrachos a su hotel, tiene que explicar a sus amigas, también fans locas por qué sus ídolos le siguen en twitter – joder, dicho asi, parece sacado de un fanfic, ¿verdad?-.

-Yo… eeh… vale, bien. Sentaos todas y agarraros a algo. No os vais a creer lo que os voy a contar a continuación, pero os juro por las camisetas a rayas de Louis que es verdad.
Como buenamente pude y siendo interrumpida mas de una vez, les conte todo lo que me había pasado la noche anterior. Cuando termine de relatar lo sucedido, tenia a las 6 chicas casi encima mio, con los ojos abiertos como platos – como si esperaran que les contase que tras salir del hotel me arrepentí, volvi dentro y me monte una orgia con los 5 a la vez o algo-.

Iba a abrir la boca para decir que ya, que eso era todo y que la historia terminaba allí cuando mi móvil pito de manera estridente avisándome de que tenia un Mensaje Directo en twitter.
Abri el MD pegando el móvil a mi cuerpo para que mis queridas pero extremadamente cotillas amigas no leyesen lo que ponía en el.

Olatz, gracias por traer a Niall a salvo al hotel. Queríamos agradecerte tu gesto regalándote entradas para el concierto de dentro de 4 dias en BCN. Sabemos que es precipitado pero nos gustaría que vinieras, y siéntete libre de traerte a alguna amiga si quieres. Respondeme cuando antes para saber el numero de entradas que tenemos que guardarte.
Harry Styles”

Fucking Harry Styles… joder joder joder! “¿Y que coño hago yo ahora?” pensé. Aquello empezaba a ser demasiado- Harry Styles, señoras y señores, el ricitos de One Direction me acababa de invitar a un concierto via MD, suicidémonos todos en masa yeaaah!-… Aquello tenia que ser un sueño.

-Ari, estas palida, ¿te encuentras bien?- una voz que no conseguí identificar del todo me saco de mi ensoñación y solte el poco aire que mis pulmones aun conservaban.

Pase mi móvil para que rotara de mano en mano obteniendo diferentes reacciones, pero ninguna palabra. Cuano llegó a manos de Miren, que era la ultima del circulo antes de volver a mi, levanto la cabeza y mirándonos como si no estuviera muy segura de lo que va a decir –creo que fue la primera vez que vi a Miren dudar o temer algo, es como un terremoto- nos dijo:


-¡Chicas, creo que nos vamos a BCN!

NOTA DE LA AUTORA: Antes de irme y que se me olvide, los que me sigáis en twitter y quereis que os avise cuando suba cap, decidmelo por twitter porfa :) Ah, y que sepais que un par de comentario o algun like no hacen ningun daño eeh, EEH, EEEHHHH! Pues eso, espero COMENTARIOS, ¿sabeis lo que son? COMENTARIOS COMENTARIOS COMENTARIOS, 
Gracias por su atención,
XOXO, Ari <3