lunes, 12 de mayo de 2014

Musika - La Musica

N/A: Una pequeña aclaración; lo que esta escrito de forma normal, sin negrita, esta escrito en Euskera (vasco) que es mi idioma materno. Lo que aparece en negrita es una traducción al castellano de lo anterior. 
Y otra cosa; ya se que los sordos pueden "sentir" la música a través de las vibraciones pero no sabia como expresarlo de otra forma, no pretendo ofender, discriminar o hacer de menos a nadie :)                                                 
                                                                          ~~~~

Zer den musika?

¿Qué es la música?

Hiztegiaren arabehera, soinu eta isilune desberdinen konbinaketa koherentean datzan artea da, melodiaren, harmoniaren eta erritmoaren oinarri fundamentalak erabiliz.

Según el diccionario, una combinación coherente de distintos sonidos y silencios, organizados utilizando los fundamentos básicos de la melodía, la armonía y el ritmo.

Baina, izan gaitezen zintzoak, definizio horrek ez dizu inolako pista txikienik ere ematen musika benetan zer nolakoa den galdetzen ari bazara. Musika ez da logika erabilita ebatz dezakezun ekuazio bat; ezta kalkulu egokiak eginda eraiki dezakezun erainkin bat ere.

Pero, seamos sinceros, esa definición no te da ni la más mínima pista si estas preguntando cómo es realmente la música. La música no es una ecuación que puedas resolver utilizando la lógica, ni un edificio que puedas construir llevando a cabo una serie de cálculos.

Musika, kontatu ezinezko istorioak dira; esan ezin diren hitzak. Behin genituen lagunen oroitzapenak eta joandako maitasunaren malko tristeak. Agian, inoiz izan gabeko ama baten desiraren isla da batzuetan, edo manifestazioetan entzuten ez den borroka aldarrikapen baketsua.

La música son historias que no se pueden contar y palabras que no se pueden decir. Recuerdos de amigos que tuvimos alguna vez, y las tristes lagrimas de un amor perdido. Puede, que a veces sea el reflejo del deseo de una madre que nunca estuvo, o los gritos de guerra pacíficos que no se oyen en las manifestaciones.

Azken finean, guztiak dira gauza bera, sentimendu eta pentsamenduak. Beraz, musika, zure arimaren ispilua izan daiteke, odola zainetatik gora eta behera mantentzen dizuna, zure bihotza martxan artzen duen eguzki izpia. Eta bai, agian definizio hau ere ez da oso zehatza, baina sentimenduak abstraktoak izanda, hitzen kaxa estu eta ilunetan sartzea oso zaila egiten zait. Horregaitik dut nahiago musika.

Al fin y al cabo, todas son lo mismo: sentimientos y pensamientos. Asi es que, la musia, puede ser el espejo del alma, aquello que mantiene la sangre fluyendo por tus venas, el rayo de luz que pone en marcha tu corazón. Y, sí, puede que esta definición tampoco sea muy concreta, pero siendo los sentimientos abstractos, se me hace muy difícil encerrarlos en las pequeñas y oscuras jaulas de las palabras. Por eso prefiero la música.

 Zihur nago ez duela denentzat garrantzi bera, baina niretzat musika oso garrantzitsua da. Horregatik, ezin imagina dezaket musika gabeko mundu bat. Edo hare okerrago, musika izanda, hartaz gozatzeko oztopo bat izan daitekeen mundo bat. Mundu gor bat.

Y estoy segura de que no tiene la misma importancia para todos, pero para mi es importante, y mucho. Por eso me es imposible imaginar un mundo sin música. Incluso peor, habiendo música, un mundo donde existiera algún obstáculo por el que no poder disfrutarla. Un mundo sordo.

Ezin azal daiteke koloreak zer nolakoak diren itsu bati, ezta ibiltzen hanka gabe jaio denari ere. Ezin hitz egin diezaiokezu mutu bati, edo bizitza bueltatu hil bati.

No se le puede explicar que son los colores a un ciego, ni enseñarle a andar a aquel que nació sin piernas. No puedes hacerle hablar a un mudo, o devolverle la vida a un muerto.

Horregatik, ez eskatu eguzkia itzaltzeko edo euria lehortzeko; ez esan belarrari beltz hazteko edo zaldie hegan egiteko. Eta ez esakatu niri, gor bati musika zer den azaltzeko, ezinezkorik egiten ez baitakit nik.

Por lo tanto, no le pidas al sol que se apague o a la lluvia que se seque; no le digas a la hierba que crezca siendo negra o al caballo que vuele. Y no me pidas a mí que le explique a un sordo que es la música, porque yo no sé hacer imposibles.

jueves, 1 de mayo de 2014

CCFI: Capitulo 5

nota de Autor: SORRY SORRY SORRY SORRY! Ya se que hace siglos que no actualizo, pero estaba en dique seco y no era capaz de escribir nada decente. Anyway, este cap es mas filler que otra cosa, pero ya empieza la accion, promise.
Espero que os guste y no querais arrancarme la cabeza por tardar tanto en subir una actualización.

Love U all XOXO
Ari-

Capitulo 5: Conociendo a los One Direction (parte 1)

-Hi girls!
En el momento en el que la puerta se abrió, nuestras mandíbulas se abrieron hasta quedar casi rozando el suelo, porque la escena que nos encontramos dentro, no… no… En fin, no sabía ni como describirlo.
Liam, sin camiseta y con unos shorts tipo uniforme de baloncesto parecía estar “bailando” –y digo parecía y le pongo comillas porque realmente lo que hacia se asemejaba más a un ataque epiléptico que a otra cosa- en el centro de la habitación mientras nos saludaba con la mano. Él había sido el responsable del saludo verbal también, que fue exactamente igual al saludo que da a los chicos en BSE –con el tonito de afeminado incluido-.

Zayn, por su parte, estaba  sentado en un sofá, doblado por la mitad y con las manos en el abdomen mientras reía compulsiva, nerviosa y escandalosamente a la coreografía improvisada de Liam. Llevaba una de esas camisetas de tirantes que tienen las mangas tan cortadas que se te ven hasta las costillas –yo estoy convencida de que ese niqui era de Niall- y unos vaqueros muy –MUY MUY MUY- ajustados.
Niall y Harry… todavía no entiendo que mierdas hacían, pero por lo que nos explicaron más tarde, estaban enzarzados en una pelea de cosquillas. Se movían demasiado como para identificar que extremidad era de quién; la risa de Niall se oía incluso por encima de la de Zayn; de vez en cuando Haz soltaba un grito de victoria creyendo que había acabado con el rubio solo para que este le metiera algo en la boca –lo primero que pillaba; una vez incluso le metió un calcetin, ¡y creo que estaba usado!- y volver a atacar. Lo único que pude distinguir con claridad era que los más jóvenes del grupo solo llevaban unos bóxers a cuestas –en ese momento, nuestros ojos abandonaron sus orbitas  y nuestros corazones dieron un vuelco-.

Y  Louis no estaba por ningún lado, o por lo menos, yo no lo veía. No lo veía hasta que de pronto, apareció de entre un montón de ropa y cachivaches, cargando un matamoscas gigante  -uno de esos que tienen forma de guante y tienes que estampar contra el bicho hasta hacerlo papilla- naranja fosforito, y empezó a repartir leches a diestro y siniestro.

Lo más flipante fue que, ¡ni siquiera pararon cuando entramos! Quiero decir, nosotras sabíamos que ellos muy normales no eran, pero esperábamos que nos saludasen por lo menos… Total, nos quedamos allí, mirando aquella escena como si fuese lo más habitual para nosotras, sin saber que decir ni que hacer.

-Y tu eras la que tenía miedo de parecer una psicótica…- le susurro Miren a Andrea inclinándose ligeramente hacia nosotras,- estos están peor que nosotros chicas…
-Pues sí, la verdad es que si – le respondió Elena, que todavía seguía colgada de su brazo.
Las demás también se arrimaron a nosotras y nos quedamos en una especie de piña, esperando a que alguno se acercase a hacernos caso o algo.

-Oye, estos pasan de nosotros, no se como lo veréis vosotras…- suspiro Naomi empezando a desesperarse,- ¿No se suponía que veníamos a pasar un rato con ellos y conocerlos?
-Eso se suponía, pero bueno, tampoco podemos exigirles nada ¿no?- le respondí intentando mantener la calma.

Pasaron varios segundos más, puede que hubieran sido minutos, y la paciencia de algunas de mis amigas empezaba a escasear –no era que tuvieran mucha de todas formas-.
-¿Sabeis que? A la mierda. Si ellos no quieren salir de su burbuja para conocernos, vamos a entrar nosotras en la ella y ¡que empiece la fiesta!- grito Miren de la nada.

“Oh, no… NO NO NO NO NO!” pensé “Que no se le ocurra…”

No me dio tiempo para terminar de pensar mis lamentaciones. En un abrir y cerrar de ojos, Miren había soltado a mi hermana,  se había quitado los zapatos –no me pregunteis por qué, hoy es el dia en que todavía no entiendo a esta chica- y se lanzo al montón de ropa del que habíamos visto resurgir a Louis. Cuando salió tenia un guante de hinchas en la mano –de esos rojos y gigantes que ponen #1 y son de goma espuma que utilizan los americanos en los partidos de futbol- y un matamoscas como el de Lou en la mano, en color azul.

Como si fuese lo que tocaba hacer, se puso a pegar al de Doncaster que, en seguida le respondió y se pusieron a hacer una especie de duelo de esgrima utilizando los matamoscas como espadas.
L a chica me miro divertida y yo mire a las demás. En ese instante presentí que aquello se iba a desmadrar más de lo que ya estaba. Paula y Adriana se miraron entre ellas, sonrieron y se pusieron a bailar imitando a Liam.

“Esto no puede estar pasando…” me decía mi subconsciente.
Pero estaba pasando, ¡vaya que si lo estaba!

Las siguientes en unirse a la locura fueron Henri y Michelle. Se subieron al sofá donde Zayn se moria de risa y comenzaron a saltar sintiéndose en su propia casa. Joder. Solo quedábamos Naomi, Elena, Andrea y yo. Para cuando me quise dar cuenta, Naomi arrastraba a mi hermana hacia Harry y Niall, con intención de unirse al la pelea de cosquillas.

-Elena no..!- inente pararlas, pero ya era tarde.- Andrea, me va a dar un ataque, te lo juro. –le dije a mi mejor amiga, notando que empezaba a faltarme el aire. Me estaba muriendo de la vergüenza, pero nadie más se daba cuenta.
-¡Que dices tía! Sueltate el pelo y disfruta, que a estos no parece importarles que nos falten algunos tornillos jajajajajajajajaj.

Y con eso se unió a la pelea de “espadas” de Miren y Louis.
-Eh! That’s not fair! Two against one! You outnumber me!- oí quejarse al chico.
Volvía mirar el panorama globalmente. Aquello excedía el cupo normal de anormalidad, aunque esto no tenga ningún sentido. Cuando plante mi vista en los tres mosqueteros, me dí cuenta de que alguien me estaba hablando.

-Hey you! Could you help me? They’re gonna “kill” me if it keeps going like this! I cannot handle the both of them!
-Emm..I… me?- pregunté incrédula señalandome y mirando a mi alrededor. Louis Tomlinson me estaba pidiendo ayuda para vencer a dos de mis amigas en una pelea de espadas-matamosquitos . Joder. Joder, joder y joder otra vez. ¿Y yo que hacia entonces?- perdonad pero, ¿os dais cuenta de lo absurdo de la situación?-.

“Coge cualquier cosa y lánzate idiota!” me decía mi conciencia “tu debilidad te esta pidiendo ayuda, ¿te vas a quedar ahí parada? ¿eres imbécil o qué?”
“Tampoco hace falta insultarme eeh, ya voy pesao!” le dije a la vocecita  y… bueno, me lance al rescate de nuestro querido Boo Bear.

-Ya voy, ya voy! – le grité al chico pasándome al ingles mientras buscaba algún arma que me sirviera. Encontré una especie de churro de gomaespuma de esos que hay en las piscinas para flotar/jugar/hacer el imbécil –no tengo ni puta idea de que hacia allí aquella cosa, así que no preguntéis- y me enzarcé en la batalla.

Estábamos de foto. Y el ruido que hacíamos en conjunto, entre las risas de Zayn y compañía, la música del baile de Liam y nuestros gritos de guerra, era el suficiente como para clasificarlo como contaminación acústica.

Claro que, deberíamos habernos dado cuenta de que, aquel escándalo no iba a durar mucho tiempo.
-¡¿QUÉ ESTA PASANDO AQUÍ?!

En cuando oímos la voz de Paul todos nos congelamos en nuestros sitios, cual estatuas, mirándole perplejas –bueno, perplejas nosotras, porque los chicos…-, hasta que Niall se echo a reír provocando que el resto de los chicos así lo hiciera también. Nosotras nos mirábamos las unas a las otras, con cara de me-he-saltado-un-capitulo-porque-no-entiendo-una-mierda mientras intentábamos cuadrar la situación.
Eso fue hasta que vimos que el propio guardaespaldas/manager-on-tour/segundo padre –aun no sé deciros exactamente qué era lo que Paul hacia para los chicos…- intentaba contener su risa y nos hablaba con tranquilidad.

-Vamos chicos, empezad a recoger. Tenemos que irnos ya.

“Oye, ¿y nosotras? QUE PASA CON NOSOTRAAAAS, QUE ACABAMOS DE LLEGAAAAR!” protestaban múltiples voces en mi cabeza.

-¿Las chicas también se viene con nosotras?- preguntó entonces el hombre –creo que mis voces estaban hablando muy alto… eso, o el tío controlaba de telepatía-, dirigiéndose a los chicos.
-Yo creo que sí; apenas hemos estado tiempo con ellas.- dijo Harry moviendo su mirada entre todas nosotras.- ¿Qué decís chicas? ¿Os apuntáis?- preguntó, dando por terminado la ruta de sus ojos, y posándolos en Henri.

Y en ese momento, pese a que no se leer mentes ajenas, se que nuestras fan girls interiores explotaron y nos pusimos a gritar internamente. Por fuera, solo podías ver a un grupo de adolescentes con ojitos de si-por-favor-llevadnos-con-vosotros.

-Bien, por mi no hay problema. Vamos entonces- dijo Paul- Emmm… pero antes de salir, Niall, Harry, ¿os causaría mucho problema vestiros? Que manía tienen algunos con eso del nudismo…

Murmurando, volvió a salir de la sala. Volví la vista hacia Niall para verlo ruborizándose como una colegiala, ¡que mono! No pude evitar que se me escapara una pequeña risita mientras el ricitos recorría la sala de un lado para otro buscando ropa. Harry se lo tomaba con mas calma; lentamente se puso a buscar su ropa en aquel desorden caótico –valga la redundancia-.

Por el rabillo del ojo podía ver como las demás se habían dividido en pequeños grupitos y hablaban con los otros chicos. Todas, menos mi hermana, que estaba siguiendo cada movimiento del irlandés, hipnotizada.

-¿Te seco la baba que se te esta cayendo hermanita? – le dije susurrando y pasándome al castellano, en caso de que alguien nos oyera.- Vale que te guste, pero disimula un poco mujer, que te lo va a notar.
-Yo no… no le estaba mirando. – me respondió dándose la vuelta y uniéndose a la charla que Paula y Adriana mantenían animadamente con Zayn.
“Claro, seguro…” pensé para mi misma.

Harry y Niall ya habían terminado de vestirse para cuando Paul volvió a entrar a la sala y nos condujo a todos hacia dos furgonetas por una salida trasera del estadio.

-Chicos, todos no entramos en una misma furgoneta, ¿Cómo vais a dividiros?- nos pregunto el hombre.
Nosotras simplemente miramos a los chicos esperando una respuesta. Ellos se quedaron callados unos segundos tras los cuales Louis susurró algo al oído de Zayn y este ultimo habló:

-Somos 14+ Paul. Yo propongo que hagamos dos grupos de 7, y que Paul se meta donde quiera.  El duende y yo nos vamos en uno con… ¿Paula y Adriana?- dijo dudando, como si no estuviese seguro de los nombres. Mis amigas asintieron enérgicamente dando a entender que, uno, aquellos eran los nombres y dos, les encantaría ir con ellos. – La pequeña Elena, ¿verdad?- pregunto a mi hermana que estaba pegada a Miren- y a su siamesa, que no se como se llama, sorry love- le susurro a Miren guiñándole un ojo. – Y… tu misma, por ejemplo.- sentencio ofreciéndole su mano a una Naomi nerviosísima.

-¡Joder! Y yo creía que Zayn era el timido y el calladito...-

-Por mi bien- confirmo Niall.
-Eso nos deja a Louis, Liam y Harry con vosotras cuatro – apunto Paul mirando a los demás.- Bien, no problema, pero yo voy con vosotros. No me fio de las ideas que Harry y Louis puedan desarrollar en media hora de trayecto en coche. Ladies, por aquí por favor- termino la frase abriéndonos la puerta trasera de uno de los vehículos.

Los chicos se habían echado a reir con el comentario de su guardaespaldas, todos menos Louis, que se hacia el ofendido.

-Sabes que lleva razón Lou. Anda, tira para adentro.

Y con eso, Liam empujo a Louis dentro del coche, se despidieron de los demás – pese a que despedirse de alguien que vas a ver en media hora es… estúpido but, en fin…- y las dos furgonetas arrancaron una detrás de la otra.

-Entonces, ¿a donde vamos ahora? Nosotras no queremos molestar tampoco y…- empecé yo dubitativa. Nos habíamos metido en dos coches sin saber hacia donde íbamos con un grupo de famosos. Yo estaba acojonada perdida. ¿Qué íbamos a hacer ahora?¿A donde iríamos?¿Como volveríamos después al hotel nuestro? Pero Louis me interrumpió a media frase.

- Punto numero uno, no sois molestia. Punto numero dos, vamos hacia nuestro hotel. Vosotras no os preocupéis, relajaros. Harold, ¿que tal si ponemos un poco de música?- me dijo sonriendo. En aquel instante yo me derretí. Completamente. Sucumbí a los encantos de la sonrisa Tomlinson y no volvi a preguntar nada.

Una música conocida empezó a sonar de fondo y Liam inició una charla bastante agradable que se prolongó hasta nuestra llegada al hotel. Ninguno de nosotros, ni los chicos, ni Paul, ni nosotras mismas habíamos caído en que, obviamente, el hotel estaría atestado de fans a la espera de sus ídolos.

-Vale, ahora si que podemos tener problemas.- sentenció Harry, mirando preocupadamente por la ventanilla de cristales tintados.


Yo miré a Andrea con cara de pánico. Conociamos perfectamente al fandom, a las chicas como nosotras. Si nos veían, estábamos ABSOLUTAMENTE muertas.