martes, 24 de diciembre de 2013

Mi Querido Dani:

NOTA PRE LECTURA: Hellouses gente del mundo! Este relato es totalmente diferente a lo que he estado subiendo hasta ahora. En realidad es un trabajo que hicimos a fin de curso del año pasado para la clase de Lengua Castellana. Asique, tengo que darle tambien creditos a mis compañeros de grupo.

Disfrutad y comentad cuanto termineis :)



Mi Querido Dani:

Frío. Firmeza. Humedad. Como si esta vieja valla de hierro fuese mi propio reflejo. Reflejo de mis sentimientos, emociones... Con un solo roce vuelven a mí todas las imágenes de un pasado sombrío. Mi pasado.

La abro con cautela y con miedo. Miedo a que todos esos recuerdos arrinconados durante todo este tiempo vuelvan de golpe. Terror ante la idea de que ni todo el valor de mi interior sea capaz de enfrentarlos.

A paso lento pero decidido camio hacia la puerta principal sin apartar la mirada. Me detengo al llegar, como si mis pies tuviesen voluntad propia, como si me obligaran a hacerlo. Tomo el pomo, también de hierro, que me transmite la misma sensación que la valla; una sensación de frialdad.

Abro la puerta adentrándome en la oscuridad que siempre estuvo presente en esta casa y trato de llegar al único lugar en el que realmente me he sentido segura. El único lugar con un poco de luz. Mi refugio.

Subo el último escalón y llego al desván. Miro a mí alrededor en busca de Dormilón, el único capaz de guardar la llave de mis pensamientos. Lo cojo en mis manos y la busco en su interior. Una vez que la tengo me dirijo al antiguo escritorio olvidado en un rincón. Miro en el cajón de la derecha y saco mi "caja de Pandora". Soplo el polvo que lo cubre sin conseguir que desaparezca del todo. Uso la llave que guardaba Dormilón para abrirla, y aquí están. Mis recuerdos resumidos en tinta y papel. Aquel diario que llegó a mis manos en mi octavo cumpleaños, el 13 de noviembre de 1998.

                                                                                           13 de noviembre de 1998

Querido diario:
Hoy es mi cumpleaños. ¡Ya tengo 8 años! Me lo he pasado muy bien jugando con mis amigas en el parque aunque me he enfadado con Carla porque me ha empujado y me he caído al suelo. Pero lo mejor han sido los regalos que me han hecho. Marcos me ha regalado a Dormilón, un osito de peluche muy suave y muy bonito. Y mamá me ha regalado a ti, seremos muy buenos amigos y te contaré muchos secretos. Mamá me ha dicho que no está bien contar las cosas que pasan en casa a la gente, porque pueden pensar cosas malas, pero a ti sí te las puedo contar. Eso me ha dicho mamá. Ya que vas a ser mi amigo, creo que te mereces un nombre. ¿Cuál te gusta más?¿Que te parece Dani? Sí, me gusta. Te llamarás Dani. Bueno Dani, me tengo que ir a comer mi tarta de chocolate, pero pronto volveré para contarte más cositas.
                                                                                                 Blanca.


Agradezco a mi madre por el regalo que me hizo, ya que tengo claro que si no hubiese tenido a Dani me habría vuelto loca.

Sigo pasando páginas, reviviendo aquellos días que marcaron mi infancia.

                                                                                            28 de diciembre de 1998

Hola Dani:
Hoy ha sido un día un poco raro, aunque mamá siempre diga que mentir está mal, hoy ha mentido. ¿Conoces a Rosa? Es mi maestra, trabaja con mamá en mi colegio. Es muy amable y siempre nos regala golosinas cuando nos portamos bien. Mamá y ella son muy buenas amigas, por eso me ha extrañado aún más que le haya mentido. Nos hemos encontrado con ella por la calle y Rosa le ha preguntado a mamá qué le había pasado en la mejilla. Mamá se ha puesto nerviosa y le ha dicho que se le había caído un libro de la estantería que había estado limpiando. Pero las dos sabemos que eso no es verdad, que eso se lo hizo papá cuando se enfadó. Por eso he ido a donde ella y le he preguntado por qué no le ha dicho la verdad a Rosa. Mamá me ha vuelto a decir lo mismo de siempre, que las cosas que pasan en casa se deben quedar en casa. Que la gente fuera puede pensar cosas malas aunque no haya pasado nada. Pero está vez me ha contado más cosas que no sabía. Me ha dicho que papá no siempre ha sido así. Que antes era más tranquilo y cariñoso pero que últimamente tiene más trabajo y llega muy cansado a casa, además también me ha dicho que desde que ella empezó a trabajar descuida un poco la casa y que no siempre trata a papá como se merece. No paraba de repetir que era su culpa y no la de papá. Yo no entiendo nada de esto Dani, pero me alegro de tenerte para poder compartirlo contigo. Te quiero mucho.
                                                                                                         Blanca.

                                                                                                 5 de enero de 1999

Hola Dani:
Hoy vienen los Reyes Magos y he hecho una lista muy larga, he pedido: una bici, la nueva Barbie, una caja bonita para guardarte, colorines... pero también he pedido algo especial. Ya sé que mamá dice que no pasa nada, y que todo esto es culpa suya, pero creo que nadie merece que le peguen, hace mucho daño y además mamá es muy buena. Así que les he pedido a los Reyes que con su magia hagan feliz a papá para que así deje de pegar a mamá y todos volvamos a ser muy felices. Espero que cumplan ese deseo. Bueno Dani ahora me voy a la cama ya que pronto vendrán, buenas noches.
                                                                                                         Blanca.

                                                                                                 26 de enero de 1999

Hola Dani:
Ya sé que hace mucho que no hablamos pero espero que no estés enfadado. Estaba muy triste porque los Reyes Magos no han cumplido mi deseo. Me han traído una bici rosa y la caja para guardarte. ¿Te gusta?¿Es cómoda? A mí me encanta además se cierra con una llave y así nadie podrá nunca espiar nuestras conversaciones. Tranquilo, la llave está a salvo. La tiene Dormilón en su barriga y no se la dará a nadie. Bueno, pero la cosa es que los Reyes no han cumplido mi deseo. Papá sigue enfadado, ultimamente está muy gruñón y cada vez discute más con mamá. Ya que mamá cada vez que le pregunto me dice lo mismo, le he pedido a Marcos que me lo explique. Y ahora estoy más confundida que antes. No entiendo nada. ¿Será que Marcos está enfadado con papá y por eso habla tan mal de él? Me ha dicho que lo que dice mamá es mentira, que papá tiene la culpa de todo, que ella solo es una víctima (no sé muy bien que significa). Ha dicho cosas muy feas de papá, nunca lo he visto tan enfadado. Bueno sí, aquella vez que papá me lanzó a Dormilón. Marcos se enfadó mucho y se peleó con papá. Los dos gritaban mucho y mamá intentó separarlos pero papá la empujo muy fuerte. Fue la primera vez que vi a Marcos pegar a papá pero no fue la última. Desde aquel día hay más discusiones en casas, pero no solo son con papá, Marcos también discute con mamá. Según mamá es porque los chicos con la edad de Marcos siempre se enfadan con sus padres aunque les quieran mucho. Pero Marcos no dice lo mismo. Él dice que mamá es una ingenua (que significa que no se da cuenta de nada) y que por eso discuten tanto. No entiendo a los mayores, discuten por tonterías, espero no ser así cuando sea mayor. Bueno, hoy te he contado muchas cosas, creo que debería irme a dormir. Buenas noches Dani.
                                                                                                                 Blanca.

Recuerdo bien esa época. Estaba muy confundida y no sabía a quién creer, a mi madre o mi hermano. Mi hermano, mi defensor, el que me protegía de todo, de mi padre.

Sigo pasando páginas, hasta el día en el que se despidió de mí dejándome sola en esta casa de locos.

                                                                                                 14 de mayo de 2000

Hola Dani:
Hoy es el cumpleaños de Marcos pero ha sido un día muy triste. Marcos se ha ido. Papá lo ha echado. No me preguntes por qué, no lo entiendo. Mientras comíamos Marcos ha dicho que le gustan los chicos. Papá se ha enfurecido y ha lanzado su copa al suelo. Ha empezado a chillar y no paraba de decir palabrotas, también ha insultado a Marcos. Yo quería decir algo pero Marcos nome ha dejado y me ha dicho que viniese aquí. Miraba a mamá esperando a que reaccionase pero parecía que estaba en la luna. Los gritos eran tan fuertes que los escuchaba desde el desván, no he entendido muchas cosas, por ejemplo cuando papá ha llamado a Marcos "Marica" o le ha dicho que no era su hijo, pero una frase le he entendido perfectamente, el  "Vete de esta casa" de papá. Marcos tras recoger sus cosas ha venido a despedirse de mí, tenía una herida en el labio y el ojo morado, papá le había pegado. Me ha abrazado fuerte y me ha dicho que aunque ya no vaya a vivir con nosotros que un día vendrá a por mí y que siempre me querrá. Sinceramente no entiendo cual esel problema Dani, a mi también me gustan los chicos y nadie me ha echado de casa. ¿Por qué a Marcos sí?
                                                                                                                  Blanca.

Qué inocente era. Durante años Dani fue el único que realmente supo cómo me sentía, el único que vivió junto a mí todo aquello. Ahora que lo pienso, me siento un poco ridícula llamado Dani a mi diario, pero para mí es una persona, un amigo. El único confidente con el que me permitieron hablar, el único que me escucho durante aquellos dos años que duró nuestra amistad. Hasta el día en que nos separaron.

                                                                                                      6 de septiembre de 2000

Hola Dani:
Aunque puede que sea mejor decir adiós. Como lo oyes, me marcho. Mamá me ha dicho que de ahora en adelante viviré en un internado. Dice que es muy bonito y que haré muchos amigos, ojalá sepan escuchar tan bien como tú. No sé cuando nos volveremos a ver pero no te olvidaré, te voy a echar mucho de menos. Cuando vuelva te contaré todo con muchos detalles, así será como si nunca nos hubieran separado. Aunque me dé mucha pena despedirme de esta casa y alejarme de ti también tiene su lado bueno, papá no podrá volver a pegarme y no tendré que escuchar las discusiones diarias que tiene con mamá. Te voy a echar mucho de menos Dani, siempre serás mi mejor amigo.
                                                                                                                     Blanca.

Recuerdo aquel verano, fue el peor de toda mi vida. Mi primer verano sin Marcos, sin mi protector. Tras su marcha todo fue a peor, el enfado de mi padre aumentó y pasaba todo el día enón de segundos y lo vi todo bastante más claro el bar. Perdió su trabajo y pagaba toda su frustración con mamá que seguía con la misma actitud de siempre, culpándose de todo. Pero llegó un día en el que con mamá no le bastó y me golpeó a mi también. Creo que fue la primera vez que vi a mamá reaccionar, como si aquel golpe la hubiese despertado, como si hubiese vuelto a la vida. Se puso entre los dos con lágrimas en los ojos suplicándole que por favor no me pegara y que me dejara ir. Yo traté de poner tanta distancia como me fuera posible entre mi padre y yo y salí de casa corriendo sin lograr entender lo que acababa de pasar. Sentí cómo toda la "felicidad" de mi infancia se desvanecía en cuestión de segundos y lo vi todo bastante más claro. No fue un hecho aislado, se repitió con frecuencia aquel verano. Mi padre me pegaba, mamá le suplicaba, yo lloraba, huía...

Eso provocó que mamá abriera los ojos. Se dio cuenta de que si bien ella podía seguir en aquella casa, yo no. Ni podía, ni quería. No merecía una infancia así.

Con ayuda de Marcos me envió a un internado, y pasé allí 6 largos años hasta que recibí aquella carta que cambió mi vida. Aquella carta que terminó por secar la última gota de felicidad que había guardado dentro de mí.

                                                                                                 Milán, 15 de diciembre de 2006

Hola Blanca:
No sé muy bien por dónde empezar. Sé que hacía mucho que no sabías nada de mí, que no te escribía ni te llamaba, pero ha ocurrido algo que creo que deberías saber y me gustaría ser yo el que te lo contara. Hace una semana recibí una llamada de Miguel Rey, ya lo conoces, el jefe de policía, el padre de Marta. Le costó bastante decírmelo, pero al final lo hizo; mamá ha muerto. Siento decírtelo así pero quería que lo supieses cuanto antes, ya que a mi tambien me gustaría que me lo dijeran. Al principio me costó asimilar la noticia, me derrumbé y no lo podía creer pero sé que tú eres más fuerte y que podrás llevarlo mejor, además no te olvides de que me tienes aquí. De hecho, dentro de una semana pasaré a recogerte para que vengas a vivir conmigo y con Luca a Milán.
                                                                                                         Te quiero mucho, Marcos.

Trato de contener las lágrimas pero el dolor es demasiado, me puede. Aquellos sentimientos de dolor, odio, culpabilidad, impotencia, vuelven a mí más vivos que nunca. Todo esto me supera, tengo que salir de aqui. Vuelvo a recorrer la casa con prisa, corriendo sin siquiera echar un vistazo a aquellas habitaciones que algún día fueron partes de mi hogar. Estoy fuera. Respiro, tomando tanto aire como mis pulmones me permiten. Mis piernas falla. Caigo. Ha sido un día largo, duro. Demasiadas emociones, recuerdos que hace mucho tiempo había enterrado. Recuerdo que el diario, la carta, pero sobre todo el juicio han desenterrado.

El juicio...

8 de marzo de 2008

"... sube al estrado el acusado Óscar Rodríguez. Acusado por agresión tanto psicológica como física contra sus hijos Marcos y Blanca Rodríguez, y su mujer Carmen Herrera. Y homicidio de esta última."

"... todo es culpa de esa maldita cría, desde el día en que nació todo fue a peor. Maldigo el día en que nació. Y ese hermano suyo que no merece ni que le llamen hijo, ¡¿No podía haber salido normal?! Y mi mujer, esa inútil que en lugar de cuidar a su marido y a su familia se iba a trabajar y volvía cansada sin darme lo que un hombre como yo merece. ¿Y se supone que ellos son las víctimas? La unica victima aquí soy yo por haber tenido que aguantar a una familia así."

"- ¡Maldito cabrón! ¿Cómo te atreves a hablar así de mi madre despues de todo lo que ella hizo por ti? ¿Cómo te atreves siquiera a pronunciar su nombre?

-¡Orden en la sala! Cálmese señor Marcos Rodriguez y siéntese. ¡ORDEN EN LA SALA!"

"... por estos cargos el acusado Oscar Rodríguez es condenado a 29 años de cárcel sin opción de salir bajo fianza."

Cierro mis puños con rabia y reuniendo toda la fuerza que me queda me levanto. Con el diario y la carta aún en mis manos me dirijo hacia el columpio del jardín. Me paaro en seco y los arrojo al suelo. En frente de aquel viejo columpio en el que mi hermano y yo solíamos jugar antes de que las puertas del infierno se abriera y toda aquella maldad se apoderase de esta casa, enciendo una pequeña fogata. Tratando de quemar mi pasado, alejarme de él. Olvidarlo para siempre.

Miro fijamente el fuego viendo cómo se traga a Dani, mis ojos vuelven a llorar pero esta vez por un sentimiento de alivio. Por fin he podido liberarme de las cadenas que me ataban a mi pasado.

Camino unos cuantos pasos volviendo a la vieja valla. Miro alrededor comprobando que ya nada de esta casa forma parte de mí, se ha vuelto desconocida.

Recojo las flores que había dejado en el coche antes de entrar. Unas lilas en honor a todas aquellas mujeres que han sufrido a manos de sus parejas. En honor a mi madre. Las dejo al lado de la puerta y me alejo.

Me encamino hacia la valla y la cierro, cerrando también un capítulo de mi ida que no volveré a abrir jamás.



Escrito por: Amaia Aboitiz, Amaia Estebanez, Gaizka Sanchez, Iker Serrano y Olatz Telletxea (osea, moi)

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